En el Día Nacional del Guitarrista, que se celebra el 7 de julio en honor a Eduardo Falú, la figura de Jonatan Vera emerge como uno de los grandes exponentes de la guitarra cuyana. En solitario o en compañía, la guitarra del sanjuanino refleja el amor, la dedicación y el estilo que comenzaron a moldearse cuando era apenas un niño.
Jonatan Vera, un sanjuanino que hace hablar a su guitarra cuyana
En el Día Nacional del Guitarrista, en homenaje a Eduardo Falú, Diario de Cuyo dialogó con uno de los más destacados exponentes locales.
“Yo empecé de muy chico, a los cinco o seis años ya me empezó a picar el bichito de la música”, contó a DIARIO DE CUYO Vera, quien, con abuelo –un laborioso albañil que apenas volvía a casa tomaba su guitarra-, padre y tíos músicos, no tardó en tomar contacto directo con el instrumento. Sin embargo, su primera guitarra propia llegó recién en 2006. Para ese momento, ya había corrido mucha música bajo el puente.
Aunque se considera autodidacta, Vera destacó la importancia de los maestros, formales y de guitarreadas, que ha cruzado en su camino. “El primer maestro que me pagó mi vieja fue don Esteban Rojas (integrante del Dúo Pelaitay-Rojas, padre de Claudio Rojas) y después pasó por la Escuela de Música. Si bien no terminó, asegura que ese trayecto le dejó grandes enseñanzas. “La manera en que digito, trato de hacerlo lo más prolijo que se pueda, de mover los dedos de manera económica, todo eso lo tomé de esos estudios”, señaló quien recordó a Alejandro Dávila, Lucy Romero y Omar Atreo Buschiazzo entre sus grandes docentes. Pero no fue la única escuela.
El sanjuanino también cita a exponentes de la talla de Los Caballeros de la Guitarra, una de las tantas glorias con las que compartió en guitarreadas, peñas y hasta viejos programas de radios locales. Justamente, Vera subraya ese contacto con los mayores como fundamental en su historia: “Yo siempre les digo a los chicos jóvenes que nunca hay que dejar de preguntar y de acercarse a los viejos. Los viejos saben. Aunque ya no puedan sostener la púa, como decimos en el ambiente, los viejos han transitado esto, tienen la experiencia y hay que escucharlos”, afirmó convencido.
El despegue profesional
Su carrera tomó impulso en 2005, cuando se incorporó al grupo de Claudia Pirán en el momento consagratorio de la fallecida cantante. “Eso lo recuerdo como un verdadero despegue, porque ahí empecé a tomarlo de manera mucho más profesional”, reconoció Vera. Desde entonces acompañó a figuras como Susana Castro, Dúo Mínguez - Barboza y grabó con Los hermanos De la Torre, entre muchos otros logros que le inflan el pecho.
El tango también lo atrapó gracias a la influencia de su vecino Hugo Cárdenas. “Me dijo: ‘Vos, como tocas la guitarra, tenés que tocar tango’. Y me empezó a pasar música. La verdad que el tango me atrapó”, confesó. Así, su repertorio se amplió hacia otros géneros, siempre con la guitarra como eje.
La guitarra cuyana: pasaporte cultural
Vera explicó que la guitarra en Cuyo tiene un lugar central en el folclore de la región: “La guitarra es el 50% de nuestro folclore, o sea, es el canto, la palabra, la melodía y la guitarra”, declaró, asegurando que este instrumento sostiene todo el entramado musical.
“Por eso es que no cualquiera toca la música cuyana, y por eso ha costado tanto y va a seguir costando la difusión de la música cuyana”, expresó quien asegura que, por ejemplo, la tonada, con sus variantes rítmicas y estilísticas, es un gran desafío técnico y cultural. “Hay tonadas valseadas, de estilo, más rápidas, más lentas, otras muy complejas. No es fácil el tema de la tonada, por eso no hay mucha gente afuera que las toque”, explicó el integrante de Los Videla, para quien, ser un guitarrista cuyano, es todo un pasaporte.
“Yo digo ‘soy guitarrista, vengo de Cuyo y esto es lo que yo toco', y listo’”, sostuvo con una sonrisa Jonatan, a propósito, un gran admirador de Eduardo Falú, y quien, lejos de los laureles, asegura que no deja de aprender.
“Yo me considero un músico más, no me considero para nada un gran exponente. Hay muchos muy grandes guitarristas acá en San Juan y en Cuyo en general”, dice con humildad Vera, que agregó: “Yo llego a mi casa y agarro la guitarra para ver algo que no me gustó, que lo podría haber hecho mejor... Nada… Uno está en el camino”.