ENTREVISTA

Nito Mestre en San Juan: "Con Charly decimos que no somos ex Sui Generis, somos Sui Generis"

El cantautor regresará el 8 de noviembre a San Juan, con un show único, que recorrerá desde Sui Generis hasta el presente. Antes, dialogó con DIARIO DE CUYO.

Por Estela Ruiz M. 3 de noviembre de 2026 - 06:53

El Teatro Sarmiento se prepara para recibir, el 8 de noviembre, a una de las voces emblemáticas del rock nacional. Nito Mestre regresará en el marco de su "Gira 26”, que promete ser un viaje de música y emociones. “El último sinfónico del año” es un recorrido desde la historia de Sui Generis -que conformó con Charly García- hasta hoy.

Antes de subir a escena, Nito dialogó con DIARIO DE CUYO. Con la amabilidad de siempre, nutrió una charla amena sobre este show, sus recuerdos con Charly, su presente musical y hasta la IA.

– Por lo que se anuncia, venís con un show que atraviesa todas tus etapas…

– Sí, algo de lo nuevo, mucho de mi carrera y mucho de Sui Generis, parte con la banda, parte con una pequeña orquesta, y yo voy contando historias, anécdotas de algunos temas, cosa que antes no hacía. Son como fotos contadas y después viene el tema. Bueno, cuento historias, cantamos juntos, hay temas que son muy para escuchar, muy variado y larguito el show, porque tenemos una lista nutrida, más lo que pueda surgir ahí…

– Un show para ir a disfrutar, sin prisas…

– Por supuesto, porque como yo digo, ya no hay tantos shows por delante como los que hice para detrás, o sea, cada show es muy particular y nos preparamos para eso. Es como mi vida, digamos…

Ya no hay tantos shows por delante como los que hice para detrás Ya no hay tantos shows por delante como los que hice para detrás

– ¿Y si pudieras ponerla en palabras, como lo hacés con la música?

– Te diría que es una bendición, porque cuando ves la carrera para atrás, te imaginás… En el 72 salió el primer disco, y acabo de llegar de una gira de dos semanas de México, con mucho público joven que me deja cartitas, que aparece con discos de vinilo a firmar... Y entonces es como haber logrado el cometido que soñamos cuando éramos chicos, porque tanto yo como Charly, lo que soñábamos era que lo que estábamos haciendo no fuera solo una época, dos o tres años de furor y nada más. Entonces es que extremadamente grato lo que nos pasa…

– ¿Y qué pensás vos que tuvieron ustedes para atravesar tantos años y seguir vigentes?

– Yo no soy sociólogo para contestar esa pregunta, sencillamente es una cosa que a veces uno lo pide tanto, que se dio… Era lo que queríamos desde que nos conocimos con Charly en la secundaria, cuando teníamos 15 años… Creo que fueron varias cosas, la música, las letras, como suena el dúo, la amistad, la energía, la ética… todo eso hizo que tengamos carreras larguísimas…

La música, las letras, como suena el dúo, la amistad, la energía, la ética… todo eso hizo que tengamos carreras larguísimas… La música, las letras, como suena el dúo, la amistad, la energía, la ética… todo eso hizo que tengamos carreras larguísimas…

– ¿Recordás la primera vez que te cruzaste con Charly?

– Sí, fue en el recreo, en el colegio.

– ¿Y pegaron onda rápido?

– Inmediatamente, porque nos pusimos a hablar de lo que nos gustaba, de música y nos hicimos amigos enseguida, te diría que automáticamente. Él tenía su banda y yo la mía, lo primero que pensamos fue, ¿por qué no hacemos un show las dos bandas juntas? Y después automáticamente dijimos, ¿por qué no juntamos lo mejor de las dos bandas, que eran las voces de mi lado con la instrumentación de él? Después se fue puliendo todo, los demás se empezaron a ir y quedamos nosotros dos, contra viento y marea. O sea, se iba uno, entraba el otro, y los que siempre estuvimos fuimos nosotros. Fue la persistencia absoluta de que nos debía ir bien. Era una sensación así, yo la tenía… Pensar que nos iba a ir mal, era imposible…

– ¿Y qué era que les fuera bien por entonces?

– Significaba grabar un disco y medianamente que te fueran a ver... No todo esto que pasó, que ya es demasiado bien, pasar generaciones, países, perdurar en el tiempo y que se haga carne en la gente. Que vengan y te digan, “yo me crié con vos, me enamoré con estas canciones, siempre me acompañaron…”. Por eso digo que es una bendición, durar cincuenta y pico de años, es muy raro…

– Lo deseaban, pero ni imaginaban lo que iba a pasar ¿no?

– No, no, muy difícil imaginar algo así... Lo podés soñar, como yo soñaba cuando tenía 12 con conocer a Los Beatles y terminé tocando con Paul McCartney y vino a ver mi show… lo podés soñar… Bueno, esas cosas que soñás, “algún día se va a dar, algún día se va a dar”, y se dio. Lo mismo con muchas cosas de Sui, todo empezó a pasar…

– Hablas de la persistencia de la música y creo que no es menor, más de 50 años de amistad. Te vimos en el cumple de 75 de Charly.

– Sí, tenemos eso, por eso con Charly decimos que no somos ex Sui Generis, somo Sui Generis, ¿no? Él también lo dice, una de las cosas más importantes que nos pasó en la vida fue Sui, o sea, después vino Serú, la carrera solista de él, la mía, etcétera… pero hay una cosa que te marca, que marca el comienzo, el rumbo que vas a tomar… Con Charly nos conocimos, nos quisimos de movida y nos seguimos queriendo todavía, después de todos los años que pasaron. Nos seguimos respetando, tanto personal como musicalmente, hemos pasado juntos de todo, la buena, la mala, las peores, y acá estamos... Y esa larga amistad se trasluce en la música… Entonces, cuando me preguntan si es lindo cantar los temas de Sui, claro que sí… Y cuando los cantás y ves ese cariño enorme de la gente, te das cuenta que es necesario cantarlos, y que es lindo cantarlos, y que la gente los escuche y cantarlos juntos, son momentos de felicidad únicos.

Con Charly nos conocimos, nos quisimos de movida y nos seguimos queriendo todavía, después de todos los años que pasaron Con Charly nos conocimos, nos quisimos de movida y nos seguimos queriendo todavía, después de todos los años que pasaron

– ¿Y cómo te atraviesan hoy esas canciones? No debe ser lo mismo que en los ’70…

– No, tiene más sentido hoy. Empezás a redescubrir todo lo que eso significaba con el arrastre de los años, van tomando otra dimensión, entonces cambian los climas… Además, todos los días son distintos, el público es distinto, el lugar es distinto, vos sos distinto…

– Con el diario del lunes ¿Creés que Sui Generis podría haber seguido?

– No, no, no, teníamos que separarnos, yo creo mucho en las señas, había 12 mil millones de señas para no seguir. La gente piensa que Charly vino de repente y dijo, “me separo” y nos separamos, no, no. Yo venía medio cansado de Sui, no había monitoreo, la gente cantaba más fuerte que nosotros casi, hacíamos el mismo circuito, no pasaba nada, el último disco no se interpretó tan bien como queríamos, no salíamos al exterior, no se editaban los discos en el exterior, entonces era ir y volver a los mismos lugares y no había nada nuevo, ya medio que era todo lo mismo, la verdad. Yo empecé a tomar distancia desde antes de la separación, o sea, le quité mi energía en el último tiempo, y cuando Charlie me dijo “en una de esas tendríamos que separarnos”, le dije “bueno, hagamos un intento de que pase algo, porque lo que me está pasando es que estoy aburrido”. Ya lo veníamos viendo…

– ¿No se arrepintieron nunca?

– No ¿por qué? Desde julio, cuando empezamos a ensayar la despedida, nos empezamos a ver muchísimo más, empezamos a hablar, nos llevamos muy bien, había un porqué interesante, el Luna Park, frente a tanta gente, un disco, una película… había un motivo. Me acuerdo que en agosto del 75 viajamos juntos a Uruguay y estábamos en un camarote y yo le preguntaba, “¿qué vas a hacer vos?” Y me dice, “me gustaría armar una banda con otros tecladistas, con ciertas cosas, ¿y vos qué vas a hacer?”; y yo le decía, “yo quiero armar la mejor banda de folk, que por lo menos cantemos tres o cuatro, que haya una voz femenina” … O sea que cada uno ya tenía la idea de “ok, nos separamos” y de lo que quería hacer…

– Estaban decididos...

– No, mirá, lo gracioso del Adiós Sui Generis, que fue muy bien, es que teníamos Rosario y Córdoba para despedirnos, la final. Cuando las hicimos, ya había que ir al sur. Y me acuerdo que Charly me dice “¿Y si seguimos un poco más?” Entonces le digo “ya hicimos a Adiós Sui Generis, pero podríamos seguir despidiéndonos”, y después se nos copiaron Los Chalchaleros ¿viste? (risas). Bueno, podría haber sido, pero, las señales…

–¿Qué señales?

– Cuando volvimos del sur, volcó la camioneta, se rompieron todos los equipos, había que volverlos a comprar en Estados Unidos… fue como una primera señal. Luego, a otro equipo lo robaron en el aeropuerto, otra señal. Cuando llegué con Rinaldo, el bajista, a Buenos Aires, chocó el taxi... ya era tipo “muchachos, si tenían la idea de seguir, olvídelo”, y dijimos, “no, ya se acabó”. Al mes, más o menos, me fui a vivir con Charly, porque vivía con Rinaldo y era un lío, mucha gente. Después de estar en un departamento, nos fuimos a vivir todo el verano a un hotel, donde él estaba en un cuarto y yo en otro, él armaba La máquina de hacer pájaros, y yo armaba Los desconocidos de siempre. Él me mostraba lo que estaba haciendo y yo le mostraba lo que estaba haciendo. Incluso yo canté en Como mata el viento norte, hice los coros, que era el primer simple que salió de La máquina de hacer pájaros… Yo nunca me separé mal de ninguna banda, ¿me entendés? tengo esa enorme ventaja de, “se terminó, se terminó; cada uno hace su vida, bien”; no hay celos de que “a mí me fue mejor que al otro, al otro mejor”, no, no, y con Charly, menos…

–Mucha historia juntos, supieron conservar la amistad…

– Ufff, claro, y cuando me preguntan por Charly… Es un genio, un capo absoluto, yo aprendí un montón de música con él y se lo agradezco en el alma, porque estuve con él desde el colegio. Viste que él tiene oído absoluto, pero me decía “y vos tenés oído relativo y te aprendes todo rapidísimo” (risas) Yo aprendí un montón, más de lo que mucha gente se imagina estando ahí, millones de cosas. Y estoy súper agradecido de todo eso que pasó.

Cuando me preguntan por Charly… Es un genio, un capo absoluto, yo aprendí un montón de música con él y se lo agradezco en el alma Cuando me preguntan por Charly… Es un genio, un capo absoluto, yo aprendí un montón de música con él y se lo agradezco en el alma

– ¿Dimensionás lo que fueron y lo que son para el rock nacional?

– En mi caso, pienso mucho y miro mucho para adelante, no me detengo mucho para atrás ni me quedo ahí, mirando videos de lo que hice. A veces sí, pero como ahora, por ejemplo, que agarré un tema de Los desconocidos que hice a los 23 y lo reversioné; y estoy por grabar algo nuevo y planeando lo del año que viene, que voy a hacer algo también con unos chicos jovencitos... Tampoco es que tengo mucho tiempo para sentarme a mirar lo que hice, y no soy muy nostálgico. Cuando estoy cantando, estoy cantando hoy, no antes…

– ¿Y te llevás bien con el hoy?

–Mirá, los algoritmos existen, te dejas el teléfono por ahí, te pones a hablar y te empiezan a vender una heladera... es acostumbrarse. Con lo de Spotify también, es lo que hay ahora, no voy a renegar. Las redes ofrecen facilidades como contras, te escriben 100 personas, ya sabes que 10 no te van a querer, 5 te van a putear, y es así; hay gente que le gusta todo, hay gente que no le gusta nada, hay gente que se odia a sí misma, entonces lo expresa en las redes en forma anónima con el primero que se le cruza. A mí me da lo mismo, yo ya sé quién soy y qué hago. Y a la IA le pregunto cosas y corroboro, se puede utilizar de buena o de mala manera, como todo en la vida. Yo le pido que corrija alguna foto, un flyer, poneme el fondo azul… ¿Qué va a pasar después con la IA? No sé, tiene que pasar mucho tiempo todavía, puede que nos coma vivos, que nos manejen los robots, quién sabe…

- Lo que no podrá hacer es componer e interpretar Canción para mi muerte, Rasguña las piedras, Necesito…

- No, no, eso no, eso sale de uno… Yo por ahí la pruebo, me divierto, un día le pedí, medio cargándola, que me haga un tema de amor con un paisaje y esto y lo otro; y me hizo una cosa que era para cagarse de risa… Y los cantantes de IA son demasiado, se nota a la legua…

- Un día te va contestar “hacelo vos, que sos mejor que yo” …

- (Risas) Claro, sí, sí, pero de todas maneras yo la trato bien, por si acaso algún día se da vuelta, que se acuerde que era yo.

La cita en el Teatro Sarmiento

Nito Mestre -El último sinfónico del año

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