Iniciativa

Nubera, el proyecto de dos docentes que apunta a fomentar la lectura en las infancias de San Juan

Adriana Luna y Reina Sosa crearon un espacio que busca multiplicar las oportunidades de encuentro entre los chicos y los libros ilustrados. Con lecturas compartidas y propuestas abiertas a las familias, apuestan a despertar la curiosidad y construir nuevos lectores.

Por Celeste Roco Navea 26 de octubre de 2026 - 10:40

Hay libros que se leen, otros que se miran y algunos que invitan a jugar, imaginar y descubrir mundos desconocidos. Con esa idea como punto de partida, Adriana Luna y Reina Sosa crearon Nubera, un proyecto que busca acercar la literatura a las infancias y multiplicar las oportunidades para que niños, adolescentes y adultos encuentren historias capaces de despertar su curiosidad. Docentes, investigadoras, escritoras y lectoras, ambas impulsan una propuesta que combina la selección de libros ilustrados con espacios de lectura compartida. La intención es despertar nuevos lectores.

Nubera comenzó a tomar forma a fines de 2024, a partir de Juegos Literarios, una iniciativa que Adriana había puesto en marcha tiempo antes. La articulación con Calibroscopio, editorial y distribuidora nacional les permitió ampliar los materiales disponibles y avanzar con una idea que venían madurando. El propósito era generar un espacio donde circulara una mayor variedad de libros ilustrados, destinados no solo a los más pequeños, sino también a adolescentes y adultos.

La propuesta surgió de una inquietud compartida. Desde su experiencia como docentes ambas advertían que todavía faltaban oportunidades para conocer, explorar y disfrutar de la literatura ilustrada. Si bien reconocen la existencia de espacios dedicados a los libros en San Juan, consideraron que era necesario multiplicar las alternativas.

"Nos animamos a pensar que los libros podían estar más cerca. Traerlos, tenerlos, mostrarlos. Pensamos en las infancias porque nos gusta ese universo casi desconocido y hasta vapuleado: el niño lector. Además, a nosotras nos gusta leer esta literatura, disfrutamos sus ilustraciones, sus diseños, nos gusta pensar cada libro como un juguete, una compañía, leer un libro pensado para niños y que no los subestima como público es uno de nuestros juegos cotidianos favoritos", explicaron en diálogo con DIARIO DE CUYO.

Libros para explorar, jugar e imaginar

La elección de trabajar especialmente con las infancias no es casual. Para sus creadoras, la literatura infantil ofrece un universo que merece ser explorado sin prejuicios ni subestimaciones. Los libros ilustrados, sus diseños y las posibilidades narrativas que ofrecen forman parte de una experiencia que va mucho más allá de aprender a leer y escribir.

La mirada también está atravesada por la labor docente. Ambas participan en la formación de futuros educadores que tendrán la tarea de enseñar a leer y escribir, pero también de generar el deseo de hacerlo. En ese proceso, consideran irremplazable el encuentro con una literatura pensada para las experiencias, inquietudes e intereses de la infancia.

Para Luna y Sosa, acercar un libro a un niño implica abrir una puerta a otros mundos posibles, aventuras y vínculos. También supone reconocer que las infancias no son homogéneas y que cada lector construye su relación con las historias a partir de sus propias experiencias.

El nombre del proyecto acompaña esa búsqueda. Nubera está inspirado en las mujeres de La saga de los confines, de la escritora Liliana Bodoc. En ese universo literario, las nuberas representan una comunidad vinculada con la palabra sanadora, la magia, la compañía y la crianza en tiempos atravesados por el odio. La referencia funcionó como una forma de expresar el espíritu que querían darle al espacio, con el foco puesto en cuidar aquello que crece, acompañar los procesos y celebrar las posibilidades que aparecen cuando las historias encuentran a sus lectores.

Para las creadoras del proyecto, formar lectores requiere tiempo, frecuencia y cercanía. No se trata de imponer libros ni de esperar que todos disfruten las mismas historias, sino de acompañar la búsqueda de cada niño hasta encontrar lecturas que conecten con sus intereses.

También consideran necesario revisar los prejuicios de los adultos, quienes muchas veces aseguran que los chicos no leen mientras mantienen una relación distante con los libros. A esa situación suman las dificultades de acceso, el costo de los ejemplares y un contexto nacional que, según señalaron, afecta al sector librero y a las políticas de promoción de la lectura.

Un proyecto que busca multiplicar lectores

Luna y Sosa imaginan un futuro en el que Nubera crezca y permita ampliar cada vez más la disponibilidad de libros, con nuevas oportunidades para que niños, adolescentes y adultos se encuentren con la literatura.

Saben que se trata de un proceso gradual, que requiere tiempo, recursos y trabajo sostenido. Sin embargo, su experiencia como docentes les permite reconocer el valor de cada pequeño avance y de cada oportunidad que puede despertar el interés de un nuevo lector. "Es un trabajo de hormiga. Pero como somos docentes sabemos el valor que tiene cada paso, cada oportunidad", expresaron.

En Nubera, cada libro es una invitación a descubrir algo nuevo. La apuesta de sus creadoras es que esas historias no permanezcan lejos, guardadas o reservadas para quienes ya disfrutan de la lectura, sino que lleguen a más manos, circulen entre generaciones y encuentren su lugar en la vida de las infancias.

Temas
Seguí leyendo