ver más
Historias

Que fue de la vida de Nadia di Cello, actriz de Chiquititas: de la gloria a la reinvención

Fue una de las pequeñas actrices que potenció Cris Morena.

6 de octubre de 2026 - 11:47

Para toda una generación que creció durante la década de 1990 y principios de los años 2000, la carismática cara de Nadia di Cello es un emblema indiscutible de la infancia en la televisión argentina.

Nacida en noviembre de 1989, la actriz irrumpió en la pantalla chica con apenas siete años de la mano de Cris Morena, transformándose en una de las figuras infantiles más queridas del país. Sin embargo, detrás de la magia de las canciones, los teatros llenos y las luces de los estudios de grabación, el camino de Nadia transitó por giros drásticos que abarcaron desde el olvido mediático hasta complejas situaciones personales y un persistente esfuerzo por reinventarse.

El auge de la mano de Cris Morena

El éxito masivo llegó en 1996 cuando Nadia se incorporó al elenco de Chiquititas en la piel de Nadia Ramos, un personaje tierno que rápidamente conquistó al público. Su permanencia en la tira se extendió durante varias temporadas, participando también en las míticas funciones del Teatro Gran Rex y en la adaptación cinematográfica Chiquititas: Rincón de Luz (2001).

Durante esos años de apogeo, la televisión era la rutina diaria de la joven actriz. Al finalizar la novela infantil, el universo de Cris Morena volvió a contar con ella en Rebelde Way (2002), donde interpretó a Florencia Fernández, y posteriormente en Rincón de Luz (2003) como Nadia Rossi. Tras ese ciclo de éxitos continuados en la pantalla chica, la visibilidad de la actriz comenzó a disminuir gradualmente, una transición compleja para quienes inician sus carreras a tan temprana edad.

Transiciones, teatro independiente y vida familiar

A diferencia de otros compañeros de elenco que mantuvieron una presencia constante en la televisión abierta, Nadia experimentó la realidad de la industria del entretenimiento: la inestabilidad de las oportunidades laborales. Aunque participó en producciones televisivas como El Patrón de la Vereda (2005) y la telenovela Santos Vecinos (2015), su carrera actoral encontró refugio principalmente en el teatro independiente argentino y en participaciones especiales.

En el ámbito personal, Nadia formó su familia y se convirtió en madre de dos hijos, Valentina y Tiziano. Durante gran parte de su etapa adulta mantuvo una vida alejada de las grandes polémicas mediáticas, complementando su pasión por la actuación con trabajos fuera del circuito artístico para garantizar la estabilidad económica de su hogar.

La tormenta personal y judicial

En el año 2020, la vida de la actriz dio un vuelco dramático que la colocó nuevamente en la portada de los principales medios de comunicación argentinos, aunque por motivos distantes a la actuación. Su entonces esposo, Fernando Migliano, fue detenido en el marco de una causa judicial vinculada al narcotráfico tras un allanamiento en su domicilio en Villa Tesei, Hurlingham.

Esta situación desató un período de profunda vulnerabilidad para Nadia. En entrevistas brindadas a programas de espectáculos como LAM (América TV), la actriz explicó el difícil momento económico y emocional que le tocó atravesar junto a sus dos hijos pequeños, declarando que desconocía las actividades de su pareja y que debió pedir ayuda pública para hacer frente a las necesidades básicas diarias.

Reinversión artística y la conexión con Israel

Superada la etapa más crítica de su crisis familiar, Nadia di Cello apeló al cariño de sus seguidores internacionales. Al igual que ocurrió con producciones como Rebelde Way y Chiquititas, el público de Israel siempre mantuvo una devoción viva por los actores de la cantera de Cris Morena.

En 2022, la actriz relanzó su carrera artística al viajar a Tel Aviv para participar de eventos, obras de teatro y espectáculos musicales destinados a los fanáticos locales. La experiencia internacional representó un soplo de aire fresco en su trayectoria, permitiéndole reencontrarse con el escenario y revalidar el cariño del público que la acompañó desde su niñez.

Hoy en día, Nadia mantiene un contacto fluido con su comunidad de seguidores a través de redes sociales como Instagram, donde comparte proyectos artísticos, recuerdos de sus papeles icónicos y el día a día junto a sus hijos, demostrando la resiliencia de quien supo brillar en la cúspide de la televisión infantil y sobreponerse a las tormentas de la vida adulta.

Temas
Seguí leyendo