No sólo las melodías que suspira a través de su quena, su sikus o su flauta traversa logran cautivar. Consagración Cosquín 2009 -entre otros lauros-, Mariana Cayón forma parte de la camada de mujeres folcloristas donde la coquetería no está divorciada del talento. Y además, es conciente de que esos atuendos que revelan su piel salteña -diseños en ocasiones tan exóticos como inusuales en el ruedo- son un imán a la hora de hablar de la atracción que suscita en el público. De eso -entre otras cosas- habló con DIARIO DE CUYO la artista que ya pasó por Jesús María y Cosquín; y que en marzo -adelantó- actuará por primera vez en San Juan.

- ¿Cómo es para la Mariana mamá llevar el ritmo festivalero de temporada?

- Nada simple, la verdad, pero gracias a Dios tengo a mi mamá que es de fierro y a la niña que cuida mis hijos (de 9, 10 y 11 años). Y ellos han nacido en este ambiente, así que están bastante acostumbrados. Por ahora la vamos llevando bien...

- Y a nivel profesional ¿cómo trata el ambiente a la mujer?

- 15 años atrás era más difícil, porque era un ambiente muy masculino. Pero la mujer ha ido ganando su espacio, así que no se nota la diferencia de género...

- ¿Y cómo miran a la más sexy? Tu "look" rompe el viejo molde de las folcloristas...

- Los hombres del folclore son muy, muy respetuosos, aunque no lo crean...

- ¿Eso es un elogio o un reproche?

- ¡Un elogio! (risas). Capaz que los años que estoy en esto hacen que me respeten de otra manera...

- Entonces más de uno dirá "qué pena que la conozco hace tanto tiempo"

- (Risas) Puede ser, pero es manejable...

- Coincidís en que más allá del talento artístico, tu imagen es muy llamativa...

- Hace mucho tiempo que vengo buscando un estilo y he pasado por varios, hasta que di con mi amiga Laura Cruz, una artesana y artista que hace mi ropa. Me parece que es la más adecuada por el instrumento, porque sus dibujos y estilos representan a las culturas originarias...

- Lo que más llama la atención no son precisamente los dibujos. Acá nada de ponchos ni túnicas...

- Cuando me gusta como me queda un vestido, salgo muy confiada. No tengo dramas con mi cuerpo, soy mamá, tengo mi panza con estrías y no me trauman esas cosas. No soy tan cuidadosa, hago un poco de deporte, pero es genética. Si fuera por lo que como estaría muy complicada (risas).

- ¿Los más conservadores criticaron tus atuendos?

- No, siempre tuve comentarios favorables. Por ahí alguien de la prensa, pero no como algo malo, sino que le llama la atención...

- Sos consciente de eso...

- Sí, es más, mucha gente de la prensa sabe que para Cosquín yo estreno vestido y entonces preguntan mucho y comentan...

- La ocasión amerita. Cosquín sigue siendo la Meca del folclore...

- Totalmente, es la vidriera más importante de nuestra música popular. Aquí uno aprovecha para mostrarse y entregar su material, porque puede cubrir en nueve noches coscoínas todo el país. Y además no es sólo lo que se ve en televisión, sino todo lo que ofrece.... Claro que no es venir un año y ya está...

- ¿Qué opinás de Claudia Pirán?

- Hemos compartido muchas cosas. Supo ganarse un espacio muy importante y hoy es la gran cantante del folclore. Siempre le digo con mucho cariño que todo lo que Dios no le dio en altura, se lo ha dado en voz. Tiene una garganta increíble. Bueno, así le respondió la gente en Cosquín este año, de pie y aplaudiéndola fervorosamente...

- ¿Ustedes son la generación que toma la posta?

- Podría ser... a veces uno no lo evalúa de esa manera, pero sí, somos la nueva camada, aún teniendo todas unos diez años de experiencia sobre las espaldas. Casualmente, con unos colegas imaginábamos los otros días un Cosquín 2030...

- ¿Y?

- ¡Que subíamos al escenario ya en una urna (risas)! Algunos ni llegarían....

- ¡Pero vos tenés 31 años! Hasta te da para tus vestidos...


- ¡No! (risas) ¡Ahí sí que agarro la túnica!