Mientras se maquillaba para reingresar al mundo kitsch y vedetongo de "Micaela", Eleonora Wexler aprovechó un bache en la grabación de la flamante tira de Telefe y dialogó (muy piola) con DIARIO DE CUYO. Así, entre purpurinas, reflexiones y relax, "rebobinó" las bondades y desdichas de la comedia y no mezquinó las pausas. O sea, no faltó revisar el versus con "Los Únicos" (ver recuadro), el sello de Sebastián Ortega, la transición "mala-sexy" y la química con Carla, su "íntima" en la ficción.

- ¿Cómo viviste el debut de la tira? Picos de rating.

- Bueno, en principio, los picos de rating no me importan. Pero me gustó mucho el programa. Lo viví muy contenta y sorprendida, porque no había visto nada de la realización. De hecho, nos reunimos todo el elenco para ver el primer capítulo y estábamos maquillaje, peinado, compañeros, producción, todos. Estuvo buenísimo. Aunque en realidad, hubiera preferido verlo sola porque estaba nerviosa (risas).

- ¿Lo decís porque compiten con "Los Únicos"? Si bien uds. arrancaron fuerte bajaron los números de audiencia.

- No. No me preocupan porque son dos productos diferentes y para públicos diferentes. Yo estoy muy contenta con lo que estamos haciendo. Lo que me preocupa, obviamente, es que funcione y que se vea porque depende el trabajo de muchos. Pero la gente se enganchó con la tira y yo estoy muy bien con eso. La tele es así.

- ¿Qué es lo más groso que propone la tira?

- Mirá, como le decía a Sebastián el otro día cuando charlamos, creo que el fuerte es esta cosa protagonista del tiempo, de la segunda oportunidad, de volver el tiempo atrás. Y claro, la estética de Sebastián Ortega que de por sí es diferente y tiene otra manera de contar las cosas.

- ¿Y vos modificarías algo si tuvieras que vivir el último año de tu vida?

- No, creo que no. Vos sabés que me lo preguntan y yo también lo he pensado ¿no?, pero tengo una filosofía de vida que considera que lo que se vivió es por algo. Y si lo tuve que vivir lo tuve que vivir porque me hace evolucionar y crecer. Quizás, cambiaría algunas reacciones, pero cosas chiquitas, nada trascendental.

- Hablemos de tu personaje. De Juana, la villana de Valientes pasaste a la súper amiga de Carla Peterson. ¿Micaela es una soñadora romántica, una vedetonga frustrada o una cajera fiestera?

- (risas) Me encantó el título, hiciste un combo perfecto. Es todo eso. De alguna manera ella sueña con ser una estrella de televisión, un actriz famosa y sí, quiere salir del supermercado porque está como muy frustrada. Yo diría que también es negadora. Siempre está ¡pum! para arriba y en realidad las cosas le terminan saliendo todo mal (risas).

- Pero mientras tanto se entretiene con los hombres y su mundo de lycra ¿Sentís que todas las mujeres tienen una vedette escondida?

- Sí, yo creo que sí. Creo que todas tenemos a la vedette y un poco de todo adentro. Está bueno eso ¿no? Hay que ver qué dejamos que se vea más (risas).

- Hablando de eso, "Mica" revela tu costado más sexy ¿Lo de "pelar piel" era un desafío pendiente? Siempre te tocan papeles de mucho carácter o de malas y ahora se te ve casi una bomba sexual.

- Lo requiere la comedia (risas). Hablando en serio, quizás en la tele se explota eso del personaje sexual pero tiene que ver con algo casual. Soy actriz y me tocó interpretar eso, pero si viene "la tapadita", aparecerá "la tapadita".

- ¿Y qué dice tu marido a todo esto? ¿Se lo banca?

- (risas) Sí, a Leo le encanta. Le pareció que el producto está muy, muy bueno y no tiene dramas con eso porque siempre apoya mi carrera. En general, todos me dicen que el programa tiene mucha calidad y está bien hecho. También lo vio mi hija Miranda (6). ¿Mamá, qué haces de cajera en el supermercado?, me dijo (risas).

- Dentro de los cambios también apareció la veta cómica. ¿Necesitabas ese giro después de tanta malicia televisiva?

- Sí, totalmente. Cuando llegó la propuesta me encantó poder jugar con otra cosa. Sino sentía que no iba poder crecer en la tele. La villana estaba muy instalada y tenía una necesidad enorme de contar otra cosa, buscar otra arista, otro abanico. Lo que más me gusta de "Mica" es el humor, su ingenuidad, su luminosidad.

- ¿Cómo resulta trabajar con Carla Peterson?

- Bárbaro. No nos conocíamos y teníamos que hacer de íntimas amigas y no costó nada, todo fluyó. Eso es un punto ganado, porque no tenés que hacer un esfuerzo, como a veces pasa y mucha gente nota la complicidad en pantalla. Nos divertimos mucho con Carla y me siento muy cómoda trabajando con ella.

- ¿La ficción en Argentina recuperó su vigor?

- Sí, igual, yo creo que son ciclos. Así como salen programas de entretenimientos, talk shows y realities, también sucede lo mismo con las ficciones. Por suerte entramos en un ciclo que, evidentemente, había una necesidad muy grande de hacer ficción y para todos los públicos.

- Eleonora ¿Algo vital para recordar este año?

- La tira, obvio (risas).