Roque Narvaja vuelve a San Juan en el marco de su nueva gira nacional denominada "Un amante de cartón". El emblemático cantautor se presentará en la provincia el próximo 7 de mayo, para repasar hitos de su trayectoria, como “Menta y Limón” o “Santa Lucía” y destilar su última producción, Mar de la Tranquilidad.
Roque Narvaja: "Mis canciones siguen diciendo cosas a las nuevas generaciones"
El emblemático cantautor cordobés regresará a la provincia el mes próximo, en el marco de su nuevo tour nacional. Habló con Diario de Cuyo.
En charla con DIARIO DE CUYO, el músico -que se presentará en el Cine Teatro Municipal de Capital- reflexionó sobre la honestidad artística, la vigencia de sus metáforas y la inquebrantable conexión que mantiene con el público.
- ¿Qué va a ver y a escuchar el público en este regreso?
- Desgraciadamente hay que decirle a la gente que más de lo mismo: en principio voy a aparecer yo y no sé si es una buena noticia (risas). Bueno, hablando en serio, tenemos una banda maravillosa que suena como la gran flauta. Yo soy músico, soy guitarrista y aparte interpreto mis canciones. Nunca dije que era Caruso, pero lo hago con toda honestidad. A la gente le encanta, la pasamos bárbaro. Todos cantamos, todos nos emocionamos y recordamos épocas en que éramos más altos, más rubios y mucho más ricos. Yo los invito a que vengan a una época en que fuimos mucho más felices.
- Es un gran motivo para seguir yendo de provincia en provincia…
-Bueno, la verdad es que a esta altura ya no tengo muchas ganas de estar arriba de un bus o de un auto para todos lados… Realmente, uno a veces se cansa, pero yo si no hago esto, supongo que me moriría, es parte de la esencia. Es lo que nací para ser. He intentado otras cosas, no sé si viene al caso, pero estudié otra carrera…
- Sos instructor de vuelo…
- Sí, soy piloto comercial, primera clase, instructor de vuelo, he estado volando treinta y pico de años. Pero esto... Yo tengo un agradecimiento a la gente, a lo que me ha dado a lo largo de estos cincuenta y seis años, que se dice pronto, pero son un montón. Es algo que no es común, que es inexplicable. Yo, por mi parte, quiero honrarlo, la gente me ha dado su atención, por lo tanto mi vida le pertenece.
Entre el disfrute y la responsabilidad
- Decís que es inexplicable, pero calculo que a esta alguna podrás ensayar alguna respuesta a tu vigencia…
- No sé muy bien por qué algunos artistas, si es verdad que yo soy uno, tenemos ese enganche con la gente, que no está basado en mis habilidades cantoras, ni siquiera en la cuestión autoral. Yo soy consciente que hay muchísimos autores, sobre todo en este país tan bendito en ese aspecto, autores muy superiores a mí, pero no han tenido esa posibilidad de durar tanto tiempo. Hay algo que no sé qué es, pero cuando subo al escenario noto un amor incondicional, lo veo, lo absorbo. Es una energía absolutamente aural, que tiene que ver con lo espiritual. Y por eso mis pensamientos están dirigidos al próximo escenario donde voy a volver a ser evaluado, sabiendo que voy a tener que dar testimonio de mi vida y de todo lo que hice, lo bueno y lo malo. Estoy dispuesto, y eso la gente lo sabe agradecer y lo comparte. Se convierten en ceremonias muy particulares mis presentaciones…
- Esa gente ¿es la "vieja guardia" o el público se fue renovando?
- Siempre es una sorpresa. Va el abuelo, el padre, el nieto… Es increíble porque mis canciones siguen diciendo cosas a las nuevas generaciones. Es el poder de la palabra…
- ¿Cómo se hace para ser un clásico, vigente, y sin olor a naftalina?
- No tengo la menor idea (risas). Si yo supiera esas cosas me dedicaría a dar conferencias, como algún otro, y seguramente sería rico…
- Tan mal no te tiene que haber ido
- No, pero yo soy muy gastador y bastante irresponsable.
- Un "disfrutador", digamos...
- ¡No, ni siquiera! Siempre pago viejos errores y ando detrás de la coneja, pero la coneja ha aprendido a correr y corre muy rápido.
- Pero esa no será la zanahoria que te mueve para seguir con esto…
- No, yo no tengo zanahoria. Lo que tengo es, primero, un gran disfrute. Y tengo un gran deber. Yo creo en el deber, creo en el honor, creo en la integridad, creo en todo lo de antes, que me parece que era un mundo bastante mejor. Esas premisas que yo aprendí de adolescente y en mi casa siguen siendo mi norte y mi motivación. Creo profundamente en el trabajo bien hecho, por lo menos en la intención, ¿no? Y creo que cualquier trabajo bien hecho se paga a sí mismo.
Roque Narvaja y los tiempos que corren
- ¿Cómo se llevan tus valores con los tiempos de hoy?
- Bueno, se ha hablado muchas veces de los tiempos apocalípticos, que están mostrando su cara inevitable y trágica. Hay que disfrutar, porque no sabemos si mañana vamos a estar. Hay mucha gente que hace cosas malas, raras... Siempre los ha habido, pero bueno, a veces el león se enoja y se come al domador…
- ¿Te cuesta la actualidad?
- No, para nada. Yo vivo en mi casa, en mi cabeza, en mi cultura, en mis libros; vivo en un mundo que todavía existe, que es el verdadero. Yo he tenido una vida maravillosa, llena de amigos de verdad, de nobleza, de gente que se ha jugado la vida por su corazón, y realmente me tienen sin cuidado las pavadas que hagan estos payasos que dicen que son dirigentes.
- ¿Lo social y político sigue en tus canciones?
- Yo siempre le he cantado a la realidad social, a la mía y a la de los demás. Siempre he protestado, la primera canción que se conoció mía, Extraño de pelo largo, fue una canción de protesta. Nos podía hasta costar la vida tener el pelo largo, a algunos les pasó. Yo nunca esquivé el bulto y lo sigo haciendo. Aun en Mar de la Tranquilidad, hay mucho de cantar opinando.
- Para vos ¿la música tiene que tener esa misión?
- No pancarta ni panfleto, eso es barato. Lo que sí, una honestidad necesaria, cada uno como pueda. Y si alguno cree que la vida es "jiji jaja", pues bienvenido sea. En este mundo hay lugar para todos, aún para la gente que cree que puede bailar toda la vida sin consecuencias.
- No es tu caso…
- A mí me parece que no, pero no lo sé, porque, la verdad, como estoy viejito, me confundo mucho…
Un largo camino
- Hagamos un recorrido: La Joven Guardia, la época de "Menta y Limón" o "Yo quería ser mayor" y "Mar de la Tranquilidad"…
- Hay 56 años incluidos. Hay un exilio, hay una batalla contra la sinrazón, las dictaduras absolutistas que tuvimos en la Argentina y toda la camada de inmorales y delincuentes que han dicho que son nuestros dirigentes. Creo que hemos ido muy lejos en la estupidez humana y nos va a costar el planeta. A la Argentina, la "viveza criolla", creo yo, le costó el futuro. Ahora, al planeta, la estupidez humana le va a costar la especie… Pero bueno ¿en qué estábamos?
- En repasar ese recorrido…
- Sí, La Joven Guardia fue un grupo juvenil que hizo lo que pudo con los cinco acordes que conocía. Tuvimos suerte y una canción se inmortalizó: Extraño del pelo largo. Después yo estuve en exilio en Europa, donde encontré que mi moneda de cambio para comer era la música que había hecho con La Joven Guardia. Había dejado discos acá, con crítica social o con opinión, que me costaron un exilio. Y Mar de la Tranquilidad es la semblanza de una pandemia. Cada cosa en su lugar. Fuera de contexto es muy difícil, no solamente analizar discos, sino también a las personas. Creo que la gente se saca un bocado de la boca para pagar una entrada a mis conciertos porque sabe que le dije la verdad siempre. No la verdad de la vida, la verdad sobre mí. Yo podría hacer canciones por oficio, juntar acordes y una melodía, pero no tendrían alma… La gente no es tonta.
- ¿Será esa honestidad la clave de tu permanencia?
- Yo creo que sí, pero no tengo más remedio, porque a mí me enseñaron en mi casa a no mentir. Así me fue ¿no?
- Mirás alrededor ¿a veces te parece que tomaste el camino equivocado?
- Yo voy por mi camino porque no hay otra posibilidad. Es un destino que voy descubriendo a medida que se hace camino… al andar, como dijo el poeta.
-¿Ese camino te llevó donde querías?
- Yo quise, y quiero, ser una buena persona, no sé si lo he logrado, espero que sí porque voy a tener que dar cuenta de mis actos y no falta mucho. Hay una ventaja de morirse: tenés que dejar de pagar impuestos (risas). Mientras pude volé y lo disfruté. He conocido a gente inmensa; el brevete de instructor me lo dio un héroe de Malvinas y tengo ese abrazo en el fondo de mi corazón. Él me dijo que le gustaba cómo yo volaba, con eso ya me puedo morir. Y hay un legado, yo estoy conforme y estoy tranquilo.
Cita en el Cine Teatro Municipal de Capital
"Un amante de cartón" - Tour 2026
- Día: jueves 7 de mayo
- Hora: 21:00 h
- Lugar: Cine Teatro Municipal de Capital (Mitre este 41 este)
- Entradas: $40.000 y 55.000 en boletería y plateaunotickets.com