Alejandro González Iñárritu dirige a una de las mayores estrellas de Hollywood en Digger, una arriesgada comedia de tintes catastróficos. Alejado de la acción pura, Tom Cruise sorprende con un registro radicalmente distinto, convirtiéndose en el centro de un encendido debate sobre su gran asignatura pendiente: conseguir por fin el Oscar a Mejor Actor.
Tom Cruise y la maldición del Oscar, ¿logrará romperla con Digger?
La estrella busca la esquiva estatuilla bajo la dirección de González Iñárritu. Para muchos lo logrará, pero las opiniones están divididas.
¿La gran oportunidad de Tom Cruise?
Para el carismático protagonista de Misión Imposible y Top Gun, entre otras, este proyecto representa una de las ocasiones más sólidas de su trayectoria para romper su maldición con los premios de la Academia. A pesar de haber acumulado cuatro nominaciones previas en categorías interpretativas a lo largo de los años y de haber recibido un galardón honorífico en 2025, la codiciada estatuilla a actor principal sigue esquivándolo.
En esta historia, el artista da vida a Digger Rockwell, un excéntrico magnate del petróleo que se encuentra en el centro de una devastadora crisis ambiental de dimensiones globales tras un desastre en una de sus plantas. La propuesta lo aleja por completo de los personajes habituales de su filmografía, estructurándose como una mordaz sátira sobre las esferas de poder y la crisis climática que algunos especialistas comparan con los universos visuales de Stanley Kubric.
Camino al Oscar: opiniones divididas
Pese a las altas expectativas generadas en torno a si esta será la obra que corone al intérprete, las primeras reacciones de la prensa especializada han provocado un profundo cisma de opiniones.
Por un lado, analistas como Clayton Davis, de Variety, han aplaudido el evidente riesgo asumido por el director y han celebrado el "sobresaliente" trabajo, augurando un fuerte impacto en la temporada de premios (a pesar de considerar que el tono satírico podría haber rozado cotas más elevadas de absurdo).
Los que elogian a Tom Cruise destacan:
- Valentía profesional: El actor asume el mayor riesgo de su carrera al abandonar la comodidad del cine de acción comercial para adentrarse en una sátira incómoda y experimental.
- Mutación física radical: Sorprende su total despojo de la imagen de galán de Hollywood al adoptar una calvicie simulada, sobrepeso y un marcado acento sureño para encarnar al magnate.
- Regreso al drama puro: Demuestra una gran madurez interpretativa al ponerse al servicio de un director de autor, logrando equilibrar la soberbia del personaje con una profunda vulnerabilidad.
En el extremo opuesto, las valoraciones más severas no han tardado en manifestarse, con críticos como Joey Magidson, de Awards Radar, calificando el largometraje como un proyecto fallido.
Los que lo critican, subrayan:
- Desborde gestual: Su actuación llega a percibirse exagerada y ruidosa, abusando de los gritos y los ademanes teatrales en detrimento de la sutileza que requería el papel.
- Superficialidad: El personaje se queda por momentos en una caricatura bidimensional, lo que dificulta que el espectador conecte con el trasfondo humano o empatice con su crisis.
- Discursos artificiales: Sus intervenciones clave se sienten demasiado densas y predecibles, transformando escenas importantes en monólogos rígidos que rompen con la fluidez de la trama.
Esta polarización extrema deja en el aire si la arriesgada transformación actoral logrará abrirle las puertas de la gloria o si, por el contrario, la división de la crítica terminará por boicotear sus aspiraciones de alcanzar el ansiado reconocimiento. El debate está planteado. ¿Viste la película? ¿Qué opinás?