Parece que fue ayer cuando Maverick se puso las gafas de sol, trepó al F-14 Tomcat y cambió el cine de acción para siempre. Este año Top Gun celebra su 40 aniversario y su espíritu rebelde, la historia de amor y la música marcaron a una generación volverán a la gran pantalla, el 13 de mayo.
Top Gun despega de nuevo: el clásico celebra su 40 aniversario en la gran pantalla
Este emblemático éxito de 1986, que lanzó al estrellato a Tom Cruise, aterrizará en los cines de distintos países -también de Argentina- el 13 de mayo.
Para el estudio, y también para los fans, no hay mejor forma de rendir homenaje a este clásico dirigido por Tony Scott, que convirtió a Tom Cruise en una estrella mundial.
La historia de Maverick
A la academia “Top Gun” llegan los mejores y se los entrena para ser intrépidos y fríos, capaces de no perder los nervios en situaciones extremas y de no inmutarse al romper la barrera del sonido a los mandos de un F-14. Uno de los ingresantes es Pete “Maverick” Mitchell, famoso por su temeraria, aunque brillante, forma de pilotar; y también por su carácter. Dispuesto a ser el mejor, el impulsivo joven enfrenta no solo el entrenamiento, también la rivalidad de Tom “Iceman” Kazanski (Val Kilmer), el vínculo con la instructora Charlotte "Charlie" Blackwood (Kelly McGillis) y algunos temas personales que lo perturban.
El reparto cuenta además con Anthony Edwards y Tom Skerritt. Tim Robbins y Meg Ryan también actúan en papeles secundarios, como el operario de radares Merlin y Ryan como la esposa de Goose, respectivamente.
La película, que llegó a Argentina en octubre de ese año, fue un éxito de taquilla: con un presupuesto de 15 millones, recaudó más de 356 millones de dólares a nivel globa.
El éxito sentó las bases para la secuela de 2022, Top Gun: Maverick, que llevó al personaje a consolidarse como una leyenda viviente.
La música, complemento perfecto
No solo las secuencias aéreas rodadas con aviones reales pusieron piel de gallina a la platea; también la banda sonora, con temas de Cheap Trick, Loverboy, Jerry Lee Lewis y Miami Sound Machine, aunque fue la canción "Take my breath away" la que dio el batacazo.
Compuesta por Giorgio Moroder y Tom Whitlock e interpretada por el grupo Berlín, ganó el Oscar y el Globo de Oro a la Mejor Canción Original en 1987, convirtiéndose en uno de los éxitos más recordados de la época.
Un legado cultural e histórico
La película fue seleccionada en 2015 para el Registro Nacional de Cine por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos debido a su importancia cultural, valor estético e impacto histórico. Se considera un retrato icónico de ese país de mediados de los 80 y el estilo visual de Tony Scott influyó en toda una generación de directores.
Además, su impacto fue real: tras su estreno, las solicitudes para las escuelas de aviación naval aumentaron drásticamente, demostrando que Maverick no solo conquistó la taquilla, sino también el imaginario colectivo.