Estados Unidos, 20 de noviembre.- Cuando Jackie DeVita vio que un tumor iba a poner fin a su vida a los 42 años solo tenía una preocupación: ¿qué sería de sus hijos cuando ella muriera inevitablemente? La única solución para asegurarse de que iba a descansar en paz cuando le llegara la hora recaía en la que estaba sentada a su lado, en el borde de la cama del hospital: su hermana Colleen.
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“Casate con mi esposo”
Una víctima de un tumor confió en que su hermana cumpliría su deseo. La moribunda le entregó su anillo de bodas y le encargó el cuidado de sus tres hijos.
Tan unidas estaban las hermanas que el matrimonio se hizo de tres: "Desde que Jackie y Richard se conocieron, estábamos siempre juntos los tres", recuerda Colleen para la agencia Associated Press. "Salíamos todos los fines de semana a la playa. Como yo estaba soltera, siempre podía acoplarme, pero me encantaba porque podía compartir el amor que Richard sentía hacia Jackie. Sus hijos me conocían como si yo fuera su madre".
Los hijos eran tres. Uno de ellos tenía síndrome de Down. La salud de la madre también se resentiría por el cerebro: ahí fue donde, en 2005, emergió el tumor que acabaría matándola. Colleen dejó de trabajar para Richad y se mudó con su hermana y su familia.
En junio de 2008 Jackie murió. Tras el funeral, Colleen reunió a los hijos y les pidió su aprobación para cumplir los deseos de la madre. Al poco, Richard y Colleen se casaron.
Colleen estaba soltera, pero no era una solterona. Según Richard, su incapacidad para encontrar marido solo era parte del "plan de Dios" para que pudieran terminar juntos, dando paz a la difunta hermana, y perpetuando una familia que, en realidad, llevaba gestándose muchos años.
Ni siquiera Colleen lo sabía entonces. Ni cuando pasaba tanto tiempo con Jackie, ni cuando esta le dio su anillo de bodas antes de morir, pidiéndole que la reemplazara en la familia. "Soy feliz", concluye Colleen. "He amado a este hombre como jefe, como cuñado y ahora lo amo como marido. No estaba enamorada de él entonces, pero lo amaba. Ahora lo estoy. Es un buen hombre".