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Devastación en el sudeste asiático

Calculan al menos 10 mil muertos por tifón filipino

En la población más afectada se registró un nivel de destrucción de entre 70 y 80 por ciento. Hubo vientos superiores a los 300 kilómetros por hora.
Por Redacción Diario de Cuyo 11 de noviembre de 2013 - 00:00

El tifón Haiyan, clasificado como el más fuerte medido en la historia, dejó un reguero de desolación a su paso por la región central de Filipinas, donde las autoridades locales de esa nación insular del sudeste asiático estimaron ayer que han muerto unas 10.000 personas.

El tifón, bautizado con el nombre de Yolanda (Haiyan) por las autoridades filipinas, ha destruido entre el 70 y el 80 por ciento de la población de Tacloban, capital de la provincia de Leyte, con una población de 220.000 personas, indicó a los medios el jefe de la Policía regional, Elmer Soria.

‘Según las estimaciones de la gobernación provincial, habrá unas 10.000 víctimas mortales‘ solo en la isla de Leyte, declaró Soria. ‘La devastación aquí es absoluta‘, dijo el ministro de Interior, Manuel Roxas, tras arribar a Tacloban, la población más castigada por el fenómeno meteorológico, a unos 580 kilómetros al suroeste de Manila.

Además de las muertes provocadas por la caída de objetos a raíz del fuerte viento, superior a los 300 kilómetros por hora, una repentina subida de la marea y el fuerte oleaje, similar a un tsunami, parece haber sido la causante de la mayoría de decesos.

‘Mientras éramos arrastrados por el agua, vi entre los escombros a mucha gente levantando sus manos y gritando por ayuda‘, señaló al diario ‘Inquirer‘ uno de los supervivientes. Una espesa capa de barro, coches arrastrados por el agua, árboles derribados y escombros de casas y edificios destruidos son una constante en las imágenes que la televisión filipina proporciona sobre la situación de la ciudad, en las que se pueden apreciar cientos de cadáveres tendidos en las calles.

‘No hay electricidad, no hay agua potable, ni comida, nada. La gente está desesperada‘, declaró el ministro filipino de Defensa, Voltaire Gazmin, tras comentar que el presidente del país, Benigno Aquino, se quedó ‘sin palabras‘ al conocer el alcance de la tragedia.

Los medios locales informan de ‘saqueos‘ generalizados, previo a la llegada de la asistencia humanitaria y los militares a la zona. ‘La situación en Tacloban es caótica ahora. Ya está todo saqueado, incluso la gente ha destrozado los cajeros bancarios para sacar el dinero‘, declaró Roger Mercado, gobernador de la provincia del Sur de Leyte, al canal ‘Manila Televisión‘.

En la isla de Samar, colindante con Leyte y por donde entró el pasado viernes por la madrugada el tifón, un miembro del consejo para gestión de desastres local dijo que al menos hay 300 cadáveres y unos 2.000 desaparecidos en esta región.

La Cruz Roja filipina estimaba el sábado pasado que el número de fallecidos rondaría los 1.200, mientras la últimas cifras del informe del Consejo para la Gestión y Reducción de Desastres filipino habla de 151 muertos. Según la agencia alemana de noticias DPA, la cifra oficial de muertes hasta ayer por la tarde era de 552. Pero algunos portavoces gubernamentales esperan que las cifras de víctimas aumenten en las próximas horas cuando comiencen a llegar los informes de las zonas devastadas.

Unos 4,5 millones de personas de 36 provincias de Filipinas se han visto afectadas por Haiyan, de las que unas 330.000 se

encuentran en los centros de evacuados. El ministro de Interior admitió dificultades para contabilizar cadáveres y daños producidos después de que numerosas líneas de comunicación hayan terminado destrozadas.

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