Mientras los gobiernos de todo el mundo toman medidas contrarreloj para intentar evitar la propagación del coronavirus, hay países que parecen haber logrado establecer con éxito estrategias para evitar el colapso de sus sistemas sanitarias, y Chile es uno de ellos.

Si bien confirmó un gran número de contagios, el segundo mayor de América del Sur en términos absolutos, el país presidido por Sebastián Piñera reporta una de las tasas de letalidad más bajas de la región.

Según las últimas cifras oficiales del Ministerio de Salud, Chile reportó 3737 casos confirmados de coronavirus y 22 víctimas fatales, es decir, una tasa de mortalidad del 0, 5%.

Una de las claves radica en la cantidad de pruebas que se están haciendo diariamente en el país sudamericano.

Según cifras del gobierno de Piñera, en promedio se están realizado unas 3.000 pruebas de diagnóstico al día. Lo que representa el mayor número total de pruebas por habitante en América Latina .

“Me animo a decir es de los pocos países que tiene la capacidad hoy de hacer la cantidad de pruebas que está haciendo. Están con una capacidad de muestreo muy, muy grande”, explicó el representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Chile.

En ese sentido, consideró “muy importante que Chile se haya podido anticipar y haya podido adquirir una gran cantidad de reactivos para poder hacer esto”.

La importancia de realizar testeos

El hecho de practicar un alto número de pruebas de diagnóstico no solamente entrega una visión más certera de la cantidad de contagios que hay en un país, sino que también permite a los gobiernos rastrear a quienes contrajeron la enfermedad.

Es decir que la metodología facilita tener una identificación temprana de los portadores del virus, lo que frena su expansión. Por lo mismo, la OMS fue  tajante a la hora de insistir en que esta es una medida vital para enfrentar el coronavirus.