Mientras los juristas internacionales calificaron de ilegal la ejecución de Bin Laden, una hija de 12 años de Osama
aseguró ayer que su padre, el hombre más buscado del mundo, fue capturado vivo y ejecutado por las tropas de elite estadounidenses delante de su familia.
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Juristas desaprueban el método
Al afirmar que su padre, minutos después de ser capturado, fue asesinado ‘ante los miembros de su familia‘, la niña aportó un nuevo elemento a la polémica sobre si la meticulosa operación militar y la ‘ejecución‘ sin juicio previo del desarmado líder de Al Qaeda constituyeron o no una violación del derecho internacional.
El Ejército paquistaní pudo acceder al recinto cerca de una hora después de terminado el operativo del comando ‘Seals‘ y allí encontró, además de cuatro cadáveres acribillados, 16 personas maniatadas con bridas plásticas, según fuentes consultadas por la cadena árabe Al Arabiya.
‘No se disparó una sola bala desde el recinto contra las fuerzas estadounidenses y sus helicópteros‘, aseguró un oficial paquistaní reportado por la agencia de noticias Europa Press, quien agregó que las fuerzas paquistaníes registraron puntillosamente la vivienda y ‘no encontraron armas ni explosivos, ni tampoco un búnker‘.
Mientras se fortalece el consenso respecto a que la operación constituyó un éxito militar y un logro político sin precedentes para que el gobierno del presidente Barack Obama tenga un segundo término, empiezan a emerger voces críticas que se preguntan hasta qué punto la misma se ajustó al derecho internacional.
En ese marco, juristas internacionales y ex gobernantes dijeron ayer que EEUU cometió una clara violación de la ley internacional con su ‘ejecución‘ sin juicio previo de Bin Laden, a pesar de que para el presidente estadounidense y premio Nobel de la Paz, Barack Obama, su país hizo ‘justicia‘.
Ayer la Casa Blanca reveló que el islamista estaba desarmado cuando fue muerto por las tropas especiales, pero insinuó que no pudo capturarlo vivo porque él y otros de su entorno, que sí estaban armados, se resistieron.
El ex jefe de Gobierno de la Alemania Occidental, el socialdemócrata, Helmut Schmidt, por su parte, dijo a la televisión de su país que la operación fue ‘claramente una violación de la ley internacional‘.
También se mostró crítico el prestigioso abogado australiano de causas de derechos humanos, Geoffrey Robertson, quien estuvo a cargo de la investigación de la ONU de la guerra entre Hamas e Israel de 2009 y concluyó que ambos bandos cometieron crímenes de guerra.
‘Eso no es justicia. Es una perversión del término. La justicia significa llevar a alguien ante la corte, hallarlo culpable en base a evidencias y sentenciarlo‘, dijo Robertson.
‘Este hombre fue sometido a una ejecución sumaria, y lo que ahora emerge luego de una buena dosis de desinformación de la Casa Blanca, es que bien puede haber sido un asesinato a sangre fría‘, dijo Robertson.
El abogado destacó que Bin Laden debería haber sido juzgado así como se juzgó a los nazis en Nüremberg luego de la Segunda Guerra Mundial o al ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic en La Haya por su responsabilidad en crímenes cometidos durante las guerras de desintegración de la ex Yugoslavia, tras su arresto en 2001.
‘Lo último que (Bin Laden) quería era ir a juicio, ser condenado y terminar su vida en una prisión en el Norte de Nueva York. Lo que quería era exactamente lo que tuvo, ser baleado en el medio de la yihad y obtener un rápido pasaje al paraíso, y los estadounidenses se lo concedieron‘, agregó Robertson. El holandés Gert-Jan Knoops dijo que Bin Laden debería haber sido detenido y extraditado a EEUU.