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Ollanta Humala.

Nacionalista y antisistema

Es acérrimo admirador de Chávez y Lula, y dice que no es ni de izquierda ni de derecha.
Por Redacción Diario de Cuyo 6 de junio de 2011 - 00:00

Dice que no es de derecha ni de izquierda, sino nacionalista, que no quiere estilizar la economía, pero sí dar más poder al Estado, y que no está contra las empresas extranjeras sino a favor de las peruanas. Así se ha pasado Ollanta Humala su campaña, disipando los miedos de quienes han visto en él a un peligroso "antisistema", a un acólito de Hugo Chávez que iba a tirar por la borda el crecimiento económico peruano.

Ollanta Moisés Humala Tasso, de 48 años, nació en Ayacucho, y es ex coronel del Ejército. Se dio a conocer por encabezar un extraño amago de golpe de Estado al gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), y desde entonces su popularidad fue en aumento.

Humala, ya no es el que era en 2006, cuando se enfrentó con Alan García por la Presidencia; ha moderado su discurso y sus gestos y ha renovado su guardarropa para ponerse un terno azul en lugar del polo rojo. A pesar de la derrota, no le fue tan mal en 2006, pues en la segunda vuelta obtuvo un gran apoyo, pero lo cierto es que optó por el camino de la moderación y trajo de Brasil a los asesores del ex presidente Lula da Silva, cuyo modelo admira. Y lo cierto es que Humala ha pulido la rigidez militar que lo caracterizaba y ha perdido de paso el apelativo de "comandante".

Sus enemigos políticos y el enorme aparato mediático que se ha puesto contra él durante la campaña sostienen que es una cuestión de estrategia y que en realidad la piel de cordero no puede encubrir el lobo que se encuentra agazapado y manejado desde Caracas o La Habana.

Si Ollanta no es en lo personal un izquierdista, no puede negar que toda la izquierda peruana se ha puesto tras su candidatura con todas las banderas clásicas del progresismo: sindicalistas, grupos pro derechos humanos, ecologistas, feministas y hasta la denostada "izquierda caviar", la que discursea contra la pobreza con una copa de champán.

Sabiendo que tiene ganada a toda la izquierda, el nacionalista se ha preocupado de labrarse un rostro que pueda complacer también a la derecha: además de abundantes imágenes de "familia feliz". Está casado con Nadine Heredia. Tiene tres hijos: Illary de 9 años, Nayra de 7 y el más chico, Samín de seis meses.

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