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Piñera admite que el restate de los mineros “no es fácil”

El presidente chileno, Sebastián Piñera, admitió hoy que ‘desgraciadamente‘ el rescate de los 33 trabajadores atrapados desde el jueves en una mina del norte del país "no es fácil".
Por Redacción Diario de Cuyo 8 de agosto de 2010 - 00:00

Santiago de Chile, 8 de agosto.- El presidente chileno, Sebastián Piñera, admitió hoy que ‘desgraciadamente‘ el rescate de los 33 trabajadores atrapados desde el jueves en una mina del norte del país ‘no es fácil‘ y se comprometió a investigar a los posibles responsables por este accidente.

‘Desgraciadamente, la situación no es fácil. Al derrumbe de la rampa (de acceso) se sumó ayer el derrumbe del túnel de ventilación, pero los esfuerzos de rescate van a continuar y se van a agregar también sondajes‘, señaló Piñera en una comparecencia en el Palacio de la Moneda, en Santiago.

Esta alternativa se adoptó después de que el sábado se produjera un nuevo derrumbe en la chimenea de ventilación por la que los socorristas descendían hacia el interior del yacimiento, cuando se encontraban apenas a un centenar de metros de su objetivo.

El mandatario suspendió ayer su visita a Colombia, donde tenía previsto asistir a la investidura del presidente Juan Manuel Santos, para visitar a los familiares que esperan noticias fuera de la mina, cerca de Copiapó, a unos 830 kilómetros al norte de la capital chilena.

‘En mi reunión con los familiares les ratifiqué nuestro absoluto compromiso como Gobierno de hacer todo lo humanamente posible y no escatimar ningún esfuerzo, ningún recurso, para intentar rescatar con vida a los 33 compatriotas atrapados en esa mina‘, declaró.

‘No los vamos a dejar solos. Vamos a estar junto a ellos y vamos a hacer todo lo humanamente posible para rescatarlos o intentar rescatarlos con vida, porque la situación es difícil‘, reiteró el mandatario.

Piñera también recordó hoy su compromiso de ‘hacer todas las investigaciones necesarias para establecer las responsabilidades y condenar a los que tengan esas responsabilidades‘.

Los trabajadores de la mina San Esteban han criticado las malas condiciones en las que se encontraba el yacimiento, en funcionamiento desde fines del siglo XIX, y en el que han muerto tres obreros en accidentes anteriores.

Los familiares de los mineros atrapados han denunciado además que la empresa les avisó cinco horas después de que se produjera el primer derrumbe, ocurrido a las 14.00 hora local (18.00 GMT) del jueves.

Mediante un sistema de sondas podrían conseguir abastecer de agua y alimentos a los trabajadores, que permanecen atrapados desde el jueves, pero no se podrá sacar a los mineros del yacimiento, precisó Alberto Salas, presidente de la Sociedad Nacional de Minería.

El objetivo de los técnicos e ingenieros que trabajan en el rescate es instalar seis sondas para tratar que alguna llegue al refugio situado dentro de la mina, donde se espera que estén los trabajadores, aunque tampoco se tiene ninguna certeza de que hayan sobrevivido al primer derrumbe, ocurrido el jueves.

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