El presidente de Brasil, Michel Temer, fue hoy blanco de burlas por una entrevista en la que decía que decidió mudarse de su residencia oficial, el Palacio da Alvorada, debido a la "mala energía" y hasta a los "fantasmas" del lugar.
 

 

Temer dejó a comienzos de mes el Palacio, sólo 11 días después de haberse mudado con su esposa Marcela y su hijo Michelzinho, tras varios meses de reformas.
 

"La energía no era buena (en Alvorada). Marcela sintió lo mismo. Sólo a Michelzinho, que se pasaba corriendo de un lado a otro, le gustó. Llegamos a pensar: ¿Será que hay fantasmas?", comentó Temer a la actual edición semanal de revista "Veja", publicada el sábado.
 

Temer y su familia volvieron a vivir al Palacio do Jaburu, su antigua residencia como ex vicepresidente, vecina al Palacio da Alvorada.