Un joven estadounidense llamado Santos Colón, de 17 años, se declaró culpable este lunes de haber intentado proporcionar apoyo material a terroristas como parte de un plan para atentar contra el papa Francisco cuando visitó su país . El comunicado del Departamento de Justicia de Estados Unidos precisa que Colón admitió haber trazado un plan para atacar al papa Francisco cuando este iba a visitar Filadelfia (Pensilvania, EE.UU.) en septiembre de 2015.

 

Colón tardó más de un mes en idear su estrategia, que involucraba el uso de un francotirador para matar al Papa durante la misa y la detonación de explosivos en las zonas circundantes. Incluso acudió a los servicios de quien creía que era un francotirador y le encargó la adquisición de los materiales necesarios para fabricar explosivos.

 

No obstante, el supuesto francotirador en realidad resultó ser un agente encubierto del FBI. Residente de Lindenwold (Nueva Jersey), Colón fue arrestado en 2015 y ahora afronta hasta 15 años de prisión y una multa de 250.000 dólares.