Una avalancha de nieve en una pista de esquí de la estación de Tignes, en los Alpes franceses, arrastró a un número indeterminado de esquiadores, según confirmó la Gendarmería. Según se supo,en el momento del alud había "muchas personas en la pista", conocida como Carline, que enlaza con Val-Claret, y de color azul (para debutantes), según los testigos.


Los gendarmes calculan que "al menos diez personas" fueron arrastrados por la nieve, aunque agregaron que es "demasiado" pronto para hacer una evaluación y saber si hay gente enterrada así como su número. 

Los primeros datos apuntan a que la nieve sepultó a una docena de personas. Los helicópteros de rescate no han podido acudir a la zona debido al mal tiempo en la zona y a la escasa visibilidad. Los primeros 15 minutos son vitales para intentar rescatar con vida a las personas sepultadas por una avalancha de nieve.

France Info asegura que las condiciones atmosféricas no eran buenas en la estación, motivo por el que muchas pistas estaban cerradas. Durante los últimos días había nevado intensamente en la zona, lo que había elevado el riesgo de aludes (de 4 sobre 5).