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GALARDÓN

El premio Nobel de Física 2026 fue otorgado al belga Francis Halzen

El científico fue reconocido por sus aportes decisivos al Observatorio de Neutrinos IceCube y por el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico.

Por Redacción Diario de Cuyo 6 de octubre de 2026 - 07:16

El físico belga-estadounidense Francis Halzen fue distinguido este martes con el Premio Nobel de Física 2026 por sus contribuciones decisivas al desarrollo del Observatorio de Neutrinos IceCube y por el descubrimiento de neutrinos de alta energía provenientes de fuentes astrofísicas. El anuncio fue realizado por la Real Academia Sueca de Ciencias.

Halzen, nacido en Bélgica en 1944, es profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos, y desde hace décadas trabaja en el campo de la física de partículas y la astrofísica de partículas. Actualmente es el investigador principal del proyecto IceCube, considerado uno de los mayores detectores de neutrinos del mundo.

Un observatorio enterrado en el hielo de la Antártida

El IceCube Neutrino Observatory está instalado en el Polo Sur y ocupa aproximadamente un kilómetro cúbico de hielo antártico, donde se encuentran distribuidos miles de sensores capaces de registrar las señales producidas cuando los neutrinos interactúan con la materia.

Los neutrinos son partículas elementales sin carga eléctrica y con una interacción extremadamente débil con la materia. Esa característica les permite atravesar grandes cantidades de materia y viajar por el Universo prácticamente sin desviarse, por lo que pueden aportar información sobre fenómenos cósmicos extremadamente energéticos.

La construcción y el desarrollo de IceCube permitieron avanzar en una nueva forma de estudiar el Universo. En 2013, el experimento realizó la primera observación de neutrinos cósmicos de muy alta energía, un resultado que marcó un hito para la astrofísica de partículas.

La trayectoria de Francis Halzen

Halzen nació el 23 de marzo de 1944 en Tienen, Bélgica, y estudió Física en la Universidad Católica de Lovaina, donde obtuvo su doctorado en 1969. A comienzos de la década de 1970 se trasladó a Estados Unidos y desarrolló gran parte de su carrera científica en la Universidad de Wisconsin-Madison.

Antes de convertirse en una de las principales figuras de la investigación sobre neutrinos, trabajó en física teórica de partículas y en el estudio de los rayos cósmicos. Posteriormente concentró su actividad en la neutrinofísica y la astrofísica de partículas, áreas en las que acumuló numerosos reconocimientos internacionales.

El Nobel de Física 2026 reconoce así una trayectoria vinculada a una de las grandes preguntas de la ciencia moderna: cómo estudiar los fenómenos más violentos y energéticos del Universo a través de partículas capaces de atravesar el espacio y llegar hasta la Tierra.

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