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VATICANO

El Vaticano confirmó la culpabilidad del sacerdote argentino Carlos Miguel Buela por abusos

El fundador del Instituto del Verbo Encarnado y de las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará fue declarado culpable por dos tribunales eclesiásticos por abusos cometidos contra varias personas. Murió en 2023, en Italia.

Por Redacción Diario de Cuyo 29 de septiembre de 2026 - 20:38

El Vaticano confirmó este martes la culpabilidad del sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) y de las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM), por abusos cometidos contra varias personas. El religioso, que había sido denunciado durante años, murió en 2023 en Génova, Italia.

La decisión fue adoptada después de que tanto el Tribunal Penal Especial de Primera Instancia como el Tribunal de Apelación alcanzaran la denominada “certeza moral” sobre su responsabilidad por hechos encuadrados en un delito contra el sexto mandamiento, cometido con violencia contra varias personas, según informó Vatican News.

La resolución representa el cierre de un proceso eclesiástico de dos instancias y estableció de manera definitiva la responsabilidad de Buela por múltiples delitos contemplados en el canon 1395 del Código de Derecho Canónico, referido a delitos contra la moral sexual.

El documento fue firmado por Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, junto con los delegados pontificios José Antonio Satué Huerto, obispo de Teruel y Albarracín, y Clara Echarte.

Ambos delegados fueron designados en enero de 2025 para acompañar a las ramas masculina y femenina de las congregaciones fundadas por Buela en Argentina durante la década de 1980.

Años de denuncias contra el sacerdote argentino

La confirmación de la responsabilidad de Buela se produjo tres años después de su muerte y luego de un proceso que se extendió durante años a partir de distintas denuncias.

Según informó el Vaticano, el sacerdote había sido acusado de abusos sexuales por cerca de 20 seminaristas desde la década de 2000.

Las conclusiones de los tribunales fueron comunicadas oficialmente por los delegados pontificios a los superiores provinciales de ambos institutos durante una reunión realizada en Roma el 14 de septiembre, con participación de autoridades del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada.

Las acusaciones contra Buela ya habían sido reconocidas por la Iglesia en diciembre de 2016, cuando la Santa Sede informó que había determinado la veracidad de las denuncias y la responsabilidad del sacerdote por comportamientos impropios con adultos.

En aquel momento, el Vaticano aclaró que no se habían constatado abusos de menores atribuibles al fundador del IVE, pero sí denuncias relacionadas con conductas sexuales que habían afectado a religiosos y seminaristas del instituto.

La Santa Sede sostuvo entonces que, después de garantizar el derecho de defensa de Buela, había determinado “la veracidad de las denuncias y la imputabilidad al padre Buela de comportamientos impropios con mayores de edad”.

Uno de los denunciantes cuestionó aquella conclusión y señaló que existían más de una docena de casos de adultos en situación de vulnerabilidad, debido a que eran subordinados del sacerdote o estaban bajo su dirección espiritual.

Para ese momento, Buela ya tenía prohibido ejercer el ministerio y realizar actos sacerdotales, tanto públicos como privados.

El Vaticano habló de un “acto de justicia”

Con la nueva resolución, los dos tribunales eclesiásticos que intervinieron en el proceso establecieron la “certeza moral” de la culpabilidad de Buela por los hechos cometidos con violencia contra varias personas.

Las autoridades eclesiásticas señalaron que la publicación de las conclusiones tiene como objetivo contribuir al “restablecimiento de la verdad” y constituir un acto de justicia para quienes sufrieron daños como consecuencia de la conducta del fundador.

Además, el Vaticano indicó que la decisión deberá servir para avanzar en un proceso de revisión, renovación y purificación de la espiritualidad, la formación y el apostolado de los dos institutos.

El Instituto del Verbo Encarnado y las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará fueron fundados en la Diócesis de San Rafael, Mendoza. Con el paso de los años, ambas organizaciones religiosas se expandieron a más de 25 países de los cinco continentes y actualmente tienen su sede principal en la Diócesis de Velletri-Segni, en Italia.

Durante años, la Santa Sede mantuvo bajo seguimiento la situación interna de las congregaciones. El cardenal español Santos Abril y Castelló llegó a desempeñarse como comisario pontificio de la rama masculina, en medio de cuestionamientos relacionados con el gobierno interno y denuncias de abuso de poder y de naturaleza sexual contra su fundador.

Su intervención finalizó en 2025, cuando fueron designados los actuales delegados pontificios para acompañar a ambas ramas de los institutos.

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