La tragedia provocada por el colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y China sigue aumentando su impacto. El número de víctimas fatales ascendió a 538, mientras alrededor de 1.000 personas continúan sin ser localizadas. Ahora, las autoridades enfrentan una nueva amenaza: el desborde de un lago formado por los escombros de la enorme riada.
- Diario de Cuyo >
- Mundo >
Nepal: suben a 538 los muertos por la devastadora riada y crece el temor por nuevos desbordamientos
Un lago formado por los escombros de la catástrofe comenzó a desbordarse y elevó el riesgo para las poblaciones ubicadas río abajo. Hay unas 1.000 personas desaparecidas.
La situación obligó a modificar las tareas de búsqueda y rescate. Las autoridades recibieron una alerta sobre el crecimiento del nivel del agua en el distrito nepalí de Rasuwa, donde existe preocupación por una posible nueva crecida del río Bhotekoshi, uno de los principales afluentes de la parte superior del río Trishuli.
Crece el nivel del agua y temen otra inundación
El funcionario jefe del distrito de Rasuwa, Narendra Pariyar, confirmó que el Ejército de Nepal le informó sobre el desborde del lago generado tras la catástrofe.
"Podemos ver que el nivel del agua del río está subiendo", advirtió Pariyar, quien aseguró que la información fue comunicada a los organismos responsables de la gestión de emergencias.
El lago se formó después de que toneladas de rocas, tierra y escombros bloquearan el cauce cerca de la confluencia de los ríos Chochen y Purepu Tsangpo, aproximadamente 10 kilómetros aguas arriba del puerto de Gyirong.
El bloqueo funcionó como un dique natural y provocó la acumulación de millones de metros cúbicos de agua. La presión sobre la barrera hizo que comenzara a ceder, generando temor por una nueva oleada que podría afectar a las localidades ubicadas río abajo.
China había advertido desde el jueves que el lago artificial presentaba un alto riesgo de ruptura. Las estimaciones indicaban que podría acumular hasta unos tres millones de metros cúbicos de agua antes del sábado si el dique no cedía.
Ordenaron alejarse de los ríos
Ante el peligro, los equipos de emergencia recibieron la orden de mantenerse al menos un kilómetro alejados de las márgenes del río, según informó la televisión estatal china CCTV.
La medida representa una complicación adicional para las tareas de rescate, que ya se desarrollaban bajo condiciones extremadamente difíciles por la destrucción provocada por la riada.
Imágenes captadas desde el aire por un equipo chino permitieron observar la magnitud del lago de barrera. La masa de agua, de aspecto turbio, comenzó a cubrir árboles y arbustos y ejerce presión sobre la acumulación de rocas y sedimentos que bloqueó el curso natural del río.
Más de 500 muertos y cerca de 1.000 desaparecidos
La riada se produjo el miércoles tras el colapso de un glaciar y arrasó importantes sectores de la zona fronteriza. El desastre destruyó decenas de puentes y alrededor de 40 kilómetros de carreteras, lo que dificulta el acceso de los equipos de emergencia.
Entre las personas que todavía no fueron localizadas hay turistas de distintos países, entre ellos India, Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá.
La Cruz Roja estima que unas 93.000 personas podrían haber sido afectadas por la catástrofe y lanzó un pedido de emergencia por 31 millones de dólares para financiar asistencia humanitaria en las regiones damnificadas.
Mientras tanto, Nepal informó que por el momento no necesita ayuda internacional para las tareas de búsqueda y rescate, pese a los ofrecimientos realizados por distintos países.
El portavoz del Ministerio de Exteriores nepalí, Lok Bahadur Chhetri, explicó que los organismos de seguridad locales están a cargo del operativo. Un equipo de respuesta rápida de Corea del Sur permanece en Katmandú a la espera de autorización para incorporarse a las tareas.
La prioridad ahora está puesta en localizar a los desaparecidos y, al mismo tiempo, evitar que una eventual ruptura definitiva del dique natural provoque una segunda inundación de grandes proporciones.