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El ciclo 2022-2023 promete sumar mayor falta de agua para riego
Esta semana
OFERTA HÍDRICA
AL MÍNIMO
EN NÚMEROS
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731 hectáreas es el área cubierta actual de la presa de Ullum, en abril de este año con una cota de 749 metros sobre nivel del mar.
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> Se impone cerrar más la canilla del agua
Cabe una reflexión importante en este punto del análisis propuesto por Pastore y es el de la demanda, que en el caso del agro local no está cuantificado, censado ni medido de forma alguna desde hace casi dos décadas.
Para el geocientífico Silvio Pastore, la demanda de agua en base al esquema tradicional de distribución y con las eficiencias de riego actuales es de 1.350 hectómetros cúbicos -hm3- por año para el Valle de Tulum. Siendo el principal destino la producción agropecuaria, seguida por el consumo humano y por último el industrial teniendo como fuente el Consejo Provincial para el Control de Embalse y Seguridad de Presas.
Es importante aclarar que la sequía desatada desde el 2009 a la fecha, muestra en los últimos años una reducción del uso agrícola del 88% histórico al 75%. Y un consecuente aumento del peso específico del consumo humano del 6,3 al 18% aproximadamente.
PERSPECTIVAS
Pastore, conforme a su investigación, concluye que el principal sistema hídrico de la provincia continúa atravesando un periodo de megasequía desde el año 2009, interrumpido por un corto periodo entre los años 2015-2016 (año ENSO Niño).
- Es alta la probabilidad de que en este invierno las precipitaciones en alta cordillera sean similares a la de los últimos años, ante la confirmación de un año Niña o transición a Neutro del fenómeno ENSO (mayo-julio 2022). Situación que agrava aún más los valores de escorrentías superficiales ante la falta de humedad en los suelos.
- El derrame esperado para la Cuenca del río San Juan rondaría los 400 hm3 con un margen de error del 15% y por ende la capacidad de amortiguamiento alcanzado por la construcción de los embalses de agua seguirá colapsada y por debajo de las cotas mínimas de seguridad de las presas.
- La gobernanza del recurso hídrico no ha alcanzado el nivel de planificación e inversión necesaria para adaptarse a estos nuevos escenarios de oferta hídrica. El uso del agua de riego en San Juan sigue siendo mayoritariamente deficitario.
- La mayoría de las perforaciones ubicadas en la zona del acuífero libre del Valle de Tulum quedarán por encima del nivel freático o tendrán pérdidas de eficiencia por el descenso del nivel freático en la próxima temporada de verano 2022/2023.
- Existe la probabilidad de que el suministro de agua potable desde las perforaciones existentes deba ser racionalizado o experimente una disminución de rendimiento por el descenso del nivel freático, especialmente en el Gran San Juan (zona del acuífero libre) para el próximo verano.
- La mayoría de las perforaciones ubicadas en la zona de los acuíferos semiconfinados del Valle de Tulum, deberán ser acondicionadas o tendrán pérdidas de eficiencia por descenso del nivel piezométrico.
- La combinación de todas estas situaciones, señalan una alta probabilidad de disminución y/o perdidas de producción agropecuaria a partir del mes de abril del corriente año en el Valle de Tulum.
RECOMENDACIONES
Pastore en consecuencia recomienda implementar una "Planificación Estratégica de las Cuencas Principales" de la provincia con el fin de modelar, simular y pronosticar sus comportamientos frente a los distintos escenarios de cambio climático, abandonando la hipótesis de que en el futuro cercano las precipitaciones níveas en alta cordillera compensarán la escasez hídrica.
Realizar asignaciones presupuestarias extraordinarias para lograr la adaptación más rápida posible y en carácter de urgencia, ejecutar un plan de mejora de la infraestructura hídrica.
Fortalecer las instituciones públicas encargadas de los estudios y/o gobernanza del agua (ejemplos: Departamento de Hidráulica, Instituto Nacional del Agua, Universidades, otras).
Iniciar estudios de monitoreo de calidad y cantidad de agua subterránea, con el fin de no comprometer las reservas de agua subterráneas para las generaciones futuras y explorar nuevas reservas de aguas subterráneas en todo el territorio provincial.
Finalmente el geocientífico sugiere adaptar la legislación a los requerimientos y usos actuales del recurso hídrico.