Llegó en silencio a San Martín, después de estar seis años en Argentinos Juniors, donde pese a haber firmado su contrato profesional no iba a ser tenido en cuenta por Claudio Borghi. El sanjuanino Guillermo Pereyra ayer pasó para muchos a ser un nuevo conocido. Su gran complemento en San Martín fue, tal cual manifestaron algunos de sus compañeros y el propio Hrabina, la clave de la tercer victoria en fila. “Estoy contento porque nos llevamos una victoria que en el primer tiempo era realmente difícil. Debimos cambiar en el complemento y por suerte el equipo entendió cuál era el camino correcto”, describió el volante de 21 años quien está a préstamo por esta temporada.