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Chalet Del Bono

Huellas de nuestro pasado

Por María Inés Montes 11 de abril de 2021 - 00:00
La fachada está caracterizada por el Torreón en el extremo oeste, que servía como lugar de vigía de toda la hacienda y además de noche poder observar las estrellas con un telescopio, una de sus exquisitas afinidades. 

 

Fuente: Mgtr. Arq. Jorge Cocinero Raed – Profesor Universitario U.N.S.J. – Presidente Accodepas (Asociación Civil para la Conservación y Defensa del Patrimonio Sanjuanino).
Fotografía: Sr. Pepe España
Agradecimientos: Arq. Raúl Polentarutti ex Presidente de Ausonia

 

Recorriendo la zona oeste de la capital y marchando por Ignacio de la Roza, apenas llegamos a calle Del Bono, convive un chalet con el desarrollo urbano de una ciudad. Hablamos del Chalet Del Bono, más conocido como el "Chalet Ausonia", que vislumbra a través de sus rejas, de más de 90 m de largo, el estilo Art deco sobre un escenario compuesto por jardines especialmente creados.

El chalet, que data de la primera década del siglo XX, se caracteriza por tener espacios de transición entre los jardines y la casa por medio de galerías al norte y al oeste. Tanto las columnas, barandas y vigas metálicas tienen un trabajo artesanal de herrería forjada que deja a la vista el apogeo del Art Noveau. El proyecto original también contemplaba una galería al sur que Don Bartolomé decidió cerrarla para encontrarse con un espacio de invierno.

 

Nos atrevemos a entrar y un oasis totalmente cuidado muestra una historia que no deja de sorprender. Sus primeros dueños Bartolomé Del Bono y Enriqueta Lanteri crearon este sitio minuciosamente, con senderos de diseño libre e irregular, cuentan las anécdotas que cuando se plantaba un árbol se destacaba dicho acto con el canto del Himno Nacional. 

¿Pero cómo se hacía en esa época para regar ese enorme parque? Para ello Bartolomé realizó en la esquina de Hermógenes Ruiz una gran pileta decantadora tomando el agua que venía por el canal de riego "Valdivia". Hizo construir unas cañerías de gres enterrados, para llevar el agua a todas partes de los jardines; de esta manera por diferencia de presión, llegaba a los distintos puntos y podía regar por mantos toda la extensión del mismo o colocaba unas tapas de bronce a rosca, que se encontraban perforadas y producía de esta manera una lluvia en los jardines. Todo un sistema innovador para la época generando un microclima insuperable. Hoy podemos disfrutar de los árboles centenarios. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando uno ingresa a la antesala y sala principal como así también al comedor principal, percibe que nada está colocado al azar. Los pisos parqué de Eslovenia de estas tres salas conservan su diseño y color roble natural. Los dorados reinantes en la Sala principal con sus cortinados originales de brocato de seda natural, las molduras y los cielos rasos de chapa moldeada, el papel en composé, el mobiliario dorado estilo Luis XV tapizados en brocato, que en forma conjunta con los marcos de los cuadros y las arañas (luminarias) de bronce generan un estilo propio de las familias adineradas que vivían en San Juan. La antesala posee las mismas características, sólo cambia el color del papel. Recordemos que para la época todo se hacía abajo las vanguardias europeas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuatro hijos el matrimonio Del Bono-Lanteri: Juan, Dora, Walter y Tulio, de los cuales sus nietos y bisnietos deben sentir el orgullo de saber que sus antecesores fueron verdaderos vanguardistas en nuestro territorio. 

 

El Chalet de un exquisito estilo Ecléctico academicista muy de moda para esa época en los países europeos, invita a revivir nuestra historia y a conocer los rasgos de un pasado que aún está presente en la provincia de San Juan.

 

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