Cristina Fernández de Kirchner había removido a Martín Redrado el pasado 7 de enero por decreto sin previa consulta a la comisión parlamentaria, como exige la Carta Orgánica del Banco Central, por su negativa al uso de 6.569 millones de dólares provenientes de reservas monetarias para la constitución del denominado Fondo del Bicentenario, destinado al pago de deuda externa y creado por decreto presidencial a mediados de diciembre.