El salón levantado camino al aeropuerto sirve de escenario para que todos los primeros domingos de mes, allí se celebre misa y se hagan algunas actividades de reflexión y oración. Las puertas están abiertas para quien quiera acercarse a las 11 de la mañana. De todos modos, para ser parte de la asociación hay que pasar por algunos pasos vinculados a la posibilidad de trabajar valores y las “pobrezas afectivas, emocionales, las carencias de los hombres de hoy”, tal como lo define el religioso.