Soy de esa generación. De los que tuvieron la dicha de acompañar su carrera desde aquellos primeros años con la camiseta argentina hasta verlo levantar la Copa del Mundo.
- Diario de Cuyo >
- Opinión >
Soy un afortunado de haber visto jugar al mejor del mundo
Se retiró Messi. Y todavía cuesta escribirlo. Porque para quienes crecimos viendo su historia con la Selección Argentina, Messi no fue solamente un futbolista. Fue el mejor del mundo y nosotros tuvimos la fortuna de verlo jugar.
Tenía 14 años cuando lo vi por primera vez, casi de casualidad, en un Mundial Juvenil. Aquel chico flaco, tímido y de aspecto frágil marcó un golazo ante Brasil y ayudó a que Argentina se consagrara campeona. La comparación con Maradona apareció inmediatamente.
Quizás fue una comparación tan injusta como muchas de las situaciones que Messi tuvo que atravesar.
Porque Lio tuvo que jugar contra mucho más que sus rivales. A pesar de haber sido campeón de todo con el Barcelona y ganar seis balones de oro, tuvo que enfrentarse a las expectativas, a las críticas, a las finales perdidas, a quienes cuestionaban su compromiso con la Selección y a quienes le exigían ser Maradona.
Y siguió.
Ahí también estuvo su grandeza. En ser siempre el mismo chico que avanzó a contracorriente. Humilde, tímido, sin grandes polémicas, convertido con el tiempo en uno de los futbolistas más exitosos de la historia sin necesidad de dejar de ser quien era.
Vimos a Messi perder, llorar, renunciar, volver y volver a intentarlo. Vimos cómo una promesa se transformó en leyenda. Vimos cómo el chico que alguna vez fue comparado con Maradona terminó escribiendo su propia historia.
Y tuvimos un privilegio todavía mayor: lo vimos cumplir su sueño. Lo vimos campeón de América dos veces. Lo vimos ganar la Finalissima. Y lo vimos levantar la Copa del Mundo en Qatar. Y como si todo eso no fuera suficiente, le ganó una semifinal a Inglaterra y nos llevó a una nueva final del Mundial. Por eso hoy no siento solamente tristeza por su retiro. Siento, sobre todo, gratitud.
Soy un afortunado. Un afortunado de haber vivido en la época de Messi y de haber visto jugar al mejor del mundo.