La temprana eliminación de Boca en la Copa Libertadores no solo significó un duro golpe deportivo. También marcó el final del ciclo de Claudio Úbeda como entrenador del primer equipo. Aunque todavía no hubo un anuncio oficial por parte de la dirigencia, todo indica que el técnico no seguirá al frente del plantel durante el segundo semestre de 2026.
Boca Juniors: tras la salida de Úbeda, qué técnicos suenan para reemplazarlo y cuando asumiría
El Xeneize reordena su agenda después del golpe copero, con descanso para el plantel, la Sudamericana en el horizonte y la búsqueda de un nuevo técnico.
Con su contrato vigente hasta fines de junio y luego de una campaña que no cumplió con las expectativas, el futuro del entrenador parece definido. La derrota que dejó al Xeneize fuera del máximo torneo continental terminó de acelerar una decisión que ya se vislumbraba en los pasillos del club.
Sin embargo, en Boca Predio ya se proyecta un nuevo escenario. La intención de la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme sería definir cuanto antes al próximo entrenador para que pueda iniciar la pretemporada cuando el plantel retome los entrenamientos, previstos para el 18 de junio.
Hay dos nombres que pican en punta en las primeras horas posteriores al cimbronazo copero. Ambos tienen trabajo actualmente y desafíos por delante, pero sus respectivos futuros se mantienen en duda. En concreto, los dos DTs que son del gusto de Riquelme son Néstor Lorenzo y Luis Zubeldía.
Lorenzo interesa hace tiempo en la Ribera. De hecho, es el principal apuntado desde que en Boca comenzaron a dudar en no renovarle a Úbeda pasado este semestre. El problema es que actualmente dirige a la Selección de Colombia y disputará el Mundial 2026.
El impedimento mayor para que Boca no vaya por Lorenzo es si el combinado cafetero avanza de manera próspera en la Copa del Mundo. Contar con la contratación del nacido en Villa Celina significaría no tenerlo durante la pretemporada, sumándose recién cuando finalice su participación en el Mundial, cerca del reestreno del Xeneize en el segundo semestre del año.
En el caso de Zubeldía, actualmente se encuentra en Fluminense. Su puesto tambaleaba hace semanas, pero encausó el curso del equipo con una milagrosa clasificación a octavos de final de la Libertadores y con un parcial tercer puesto en el Brasileirao. Así, el ex Lanús y Racing ganó confianza en el Fluzao y seguiría en su cargo el próximo semestre.
Además, el propio entrenador tiene claro que quiere seguir en Brasil, por lo que el sueño de Riquelme tanto con él como con Lorenzo parece alejarse de la realidad. Por lo pronto, son los dos DTs que le gustan al presidente de Boca, pero sería complicado que alguno de ellos pueda convertirse en el reemplazante de Claudio Úbeda.
Paredes ya piensa en el Mundial
Mientras el club atraviesa horas de incertidumbre, Leandro Paredes cambió rápidamente de enfoque. El capitán xeneize fue convocado por Lionel Scaloni para integrar la lista de la Selección Argentina que disputará el Mundial 2026 y, tras la eliminación copera, se incorporó de inmediato a los entrenamientos en el predio de la AFA. El mediocampista deberá recuperarse de una molestia muscular antes de los amistosos preparatorios que el seleccionado jugará en Estados Unidos, antes del inicio de la Copa del Mundo.
Aranda también seguirá en competencia
Otro futbolista de Boca que no tendrá vacaciones es Tomás Aranda. El juvenil fue citado para sumarse a los trabajos del seleccionado nacional junto a un grupo de jóvenes promesas que acompañarán la preparación del equipo de Scaloni. Aranda participará de la gira previa al Mundial y formará parte de los amistosos frente a Honduras e Islandia, una experiencia clave para su crecimiento.
La Sudamericana, el nuevo objetivo
Más allá de la crisis deportiva y del inminente cambio de entrenador, Boca ya conoce cuál será su próximo desafío internacional. El equipo enfrentará a O'Higgins de Chile en los 16avos de final de la Copa Sudamericana.
La serie se disputará una vez finalizado el Mundial, con encuentros programados entre el 21 y el 23 de julio para la ida, y entre el 28 y el 30 para la revancha.
En caso de avanzar, el Xeneize podría cruzarse con rivales de peso como San Pablo, Gremio o Bolívar en la siguiente instancia. Incluso, si logra llegar a semifinales, aparece la posibilidad de un nuevo superclásico frente a River.
Después de un semestre que terminó con una fuerte decepción, Boca inicia una etapa de reconstrucción. Con nuevo entrenador en camino, la Sudamericana como gran meta y varias decisiones importantes por delante, el club buscará reacomodarse rápidamente para encarar una segunda mitad de año decisiva.