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COPA SUDAMERICANA

Boca-Vasco da Gama: cuándo y dónde se juega la revancha y por qué la sede sigue en duda

Flamengo y Fluminense apelaron otra vez para frenar el partido del martes 20 en Río de Janeiro. La Conmebol ya avisó que, si se veta el estadio, el cruce podría mudarse a Paraguay

Por Redacción Diario de Cuyo 14 de octubre de 2026 - 08:58

La revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana entre Boca Juniors y Vasco da Gama sigue sin sede confirmada. Mientras el Xeneize buscará dar vuelta la serie tras perder 1-0 en la Bombonera, en Brasil se libra una pelea judicial por el uso del Maracaná.

El partido está programado para el martes 20 de octubre, a las 21:30. El consorcio Fla-Flu, formado por Flamengo y Fluminense y encargado de administrar el estadio, presentó un nuevo recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Río de Janeiro para impedir que Vasco reciba a Boca en el Maracaná. La presentación llegó pocas horas después de un fallo favorable al club de la Colina, dictado mientras se jugaba la ida en la Bombonera.

Qué pasó en la Justicia

El martes a las 7:11, el juez Domingos de Almeida Neto, del Órgano Especial del Tribunal de Justicia de Río, anuló la medida cautelar que los concesionarios del estadio habían conseguido días antes y restableció la orden original, que obliga a ceder el Maracaná para el partido. Con ese aval, Vasco retomó la venta de entradas y llegó a vender cerca de 50.000 tickets, una cifra que el estadio Nilton Santos, la sede alternativa que el club siempre rechazó, no podría absorber si se suma el público visitante.

Ante el revés, Flamengo y Fluminense cambiaron la estrategia: ahora piden la suspensión de la seguridad del evento como forma de frenar el uso del estadio. Deberá resolverlo el presidente del Tribunal Superior de Justicia, el ministro Luis Felipe Salomão.

La cautelar anulada había sido concedida el sábado por la vicepresidenta del Tribunal de Justicia, Suely Lopes Magalhães, que advirtió un riesgo de superposición con un partido de básquet entre Flamengo y Botafogo en el Maracanãzinho, el estadio cubierto contiguo. En instancias anteriores, el Ministerio Público de Río de Janeiro se había puesto del lado de Vasco, al considerar que el Maracaná ofrece las mejores condiciones de seguridad, movilidad y logística para un partido de esta magnitud.

Por qué Vasco no puede jugar en su estadio

El club no puede usar São Januário porque no cumple con las 30.000 localidades que exige la Conmebol para esta instancia. Por eso el Maracaná se volvió el centro de la previa.

El plan B: Asunción

La Conmebol ya les comunicó a Vasco y a la Confederación Brasileña de Fútbol que, si una nueva resolución judicial veta el Maracaná, el partido se trasladaría a Asunción, Paraguay. Según Sportv, esa posibilidad sigue latente mientras dure el litigio, aunque todavía no es un cambio confirmado.

Las declaraciones de los presidentes

El presidente de Vasco, Pedrinho, habló con ESPN Brasil antes de la ida y calificó la movida del consorcio como “una cobardía” con la institución y con la competencia. Dijo que la discusión dejó de ser técnica para convertirse en una cuestión de fuerza, y remarcó que su equipo necesita jugar y que un partido no arruinaría el césped.

Del otro lado, el presidente de Flamengo, José Boto, respondió al llegar a la Argentina, adonde viajó para ver el partido de su equipo ante Estudiantes de La Plata por la Copa Libertadores. Resumió el reclamo con la idea de que preocupa pagar por la propia casa y que llegue otro a hacer una fiesta.

La otra semifinal

En paralelo, la otra llave de la Sudamericana enfrenta a Atlético Mineiro y Montevideo City Torque. La ida se juega este miércoles 14 de octubre en Brasil y la vuelta, el 21 de octubre en Uruguay.

Mientras tanto, la sede definitiva del partido entre Boca y Vasco quedará en manos del Tribunal Superior de Justicia de Río de Janeiro, que deberá resolverlo en los próximos días.

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