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FÚTBOL

Con barro en los botines y pasión en el corazón: la historia de Belgrano de Media Agua, el club que se medirá ante dos gigantes locales

El Bodeguero jugará el Regional Amateur 2026 junto a Sportivo Desamparados y Unión de Villa Krause, dos de los clubes más populares de la provincia. En Media Agua ya se respira una ilusión que trasciende lo futbolístico: recibir a esos gigantes en su propia cancha será un acontecimiento histórico para todo Sarmiento.

Por Vanessa Chaparro 27 de agosto de 2026 - 06:45

Hay clubes que se construyen con grandes presupuestos, otros con estructuras enormes y algunos, como General Belgrano de Media Agua, se sostienen con algo mucho más difícil de medir: pertenencia, sacrificio y pasión. El Bodeguero se prepara para vivir uno de los capítulos más importantes de su historia. Este fin de semana comenzará el Torneo Regional Amateur 2026 y el conjunto sarmientino será el único representante del interior de San Juan. Compartirá competencia con dos históricos y populares del fútbol provincial: Sportivo Desamparados y Unión de Villa Krause.

Para Belgrano no será un torneo más. Si bien ya participó en las últimas dos ediciones cuando una veintena de equipos de los departamentos eran invitados, esta vez tendrá el privilegio de ser el único del "San Juan adentro" que lo hará.

Allí, a 60 kilómetros de la capital sanjuanina, en un cancha donde el césped está ausente, se respira el fútbol de potrero. Y la pasión mucho más. Será la posibilidad de que un club que sobrevive a pulmón, con rifas, entradas y la colaboración de su gente, se mida de igual a igual con instituciones de enorme tradición. Ya saben lo que es jugar contra Unión porque fue el Azul quien los eliminó en la edición anterior pero ahora será la chance de medirse por primera vez en su historia ante el mismísimo Desamparados que supo medirse ante River Plate en la B Nacional del 2011.

El origen del club: sangre que tira y un fuerte lazo familiar

Para entender lo que significa Belgrano para los habitantes de Media Agua hay que viajar más de un siglo atrás. La historia del club se remonta, según relata su dirigencia, a 1916, cuando un grupo de vecinos de la Villa Güell se reunía en sus momentos libres para conversar y jugar al fútbol. Aquellas reuniones terminaron dando origen a una rivalidad y a dos instituciones.

El grupo se dividió en dos y nació primero el Club Libertad. Con el paso del tiempo, aquella institución adoptó el nombre de General Belgrano. Del otro lado quedó el Club Sarmiento, que con los años se transformó en el clásico rival del Bodeguero.

Pero la historia de Belgrano también tiene un fuerte componente familiar. Betina Luna, actual vicepresidenta y quien asumirá interinamente la presidencia hasta la asamblea prevista para el 4 de septiembre, lleva al club en la sangre. Su abuelo, Juan Bautista Luna, fue uno de los fundadores. Después llegaron otros integrantes de la familia a la conducción, entre ellos su tío Pablo Menéndez y su padre, Salvador Luna.

“Con sangre de Belgrano”, resume Betina cuando habla de su vínculo con la institución. Para ella, Belgrano no es solamente un club. “El club es la pasión”, dice. Y alcanza con recorrer sus instalaciones y escucharla hablar para comprender que esa frase no es una simple declaración.

La invitación al Regional: una vidriera para mostrar el fútbol de potrero puro

Apenas llegó la invitación para que Belgrano juegue el Regional Amateur la respuesta vino desde dentro del propio plantel. “Estaban desesperados por jugar”, cuenta Betina. La importancia del torneo, explica, no pasa solamente por el resultado deportivo. También representa una enorme oportunidad para los futbolistas del departamento. Será una vitrina. Pero, principalmente, será una experiencia.

“Es el hecho de que los chicos se rocen con otro tipo de clubes, a otro nivel. Creo que es muy importante para ellos”, sostiene.

El desafío será doble: Belgrano continuará compitiendo en la Liga Sarmientina y, al mismo tiempo, afrontará el Regional Amateur. Los partidos de la competencia departamental deberán acomodarse entre semana cuando el calendario del torneo nacional así lo requiera.

Jugar contra los grandes, sin cobrar un peso

Detrás de la ilusión hay una realidad mucho más dura. En Belgrano nadie cobra. Ni los jugadores, ni los dirigentes. El club se sostiene con las entradas de los partidos que disputa como local, algunas rifas y sorteos que organizan los propios jugadores y distintas colaboraciones que aparecen en el camino.

No hay grandes sponsors. No existe una estructura económica que permita afrontar con tranquilidad los gastos de una competencia de esta magnitud. Los viajes a la capital sanjuanina para enfrentar a Desamparados o Unión representan un desafío importante para una institución acostumbrada a administrar cada peso. “Todo a pulmón y pasión”, resume Betina.

El municipio de Sarmiento colaboró anteriormente con movilidad y otros aportes y desde la institución esperan poder coordinar nuevamente asistencia para afrontar los traslados del Regional. Pero, hasta que llegue esa ayuda, la fórmula sigue siendo la misma: rifas, entradas, colaboración y el esfuerzo de quienes sienten que el club también es parte de su familia.

Una cancha, con olor a potrero, que espera a los gigantes

Y entonces aparece quizás la imagen que más ilusiona. El día en que el colectivo de Sportivo Desamparados llegue a Media Agua. El día en que los jugadores de Unión de Villa Krause entren a la cancha del Bodeguero. El día en que las camisetas que habitualmente se ven en las tribunas de San Juan aparezcan también en el pequeño escenario sarmientino. Para Belgrano será mucho más que un partido.

“Que Sportivo Desamparados venga a jugar a nuestra cancha es un lujo”, dice Betina. Será, además, la primera vez. Por eso, en el club no dudan en definirlo de una sola manera: histórico para el departamento.

Cien chicos que sueñan detrás de una camiseta

La institución tiene actualmente cuatro divisiones inferiores en las que participan alrededor de 100 chicos. Son los pequeños que entrenan, corren detrás de una pelota y representan, quizás, la mayor esperanza de la institución. A ellos se suman unos 40 jugadores que integran el plantel de Primera División.

Belgrano también tiene fútbol femenino, vóley y futsal, además de las categorías de fútbol senior y maxi veteranos. La pelota, en definitiva, nunca deja de rodar en Media Agua. Y ahora tendrá un escenario diferente.

La ilusión de todo un pueblo

Mientras los grandes preparan sus planteles y piensan en el ascenso al Federal A, en Media Agua la expectativa tiene otra dimensión. Belgrano no tiene un presupuesto millonario. No tiene grandes sponsors. No tiene jugadores que cobren un sueldo por vestir la camiseta, como sí ocurre en el plantel de Sportivo o Unión. Tiene una historia que atraviesa generaciones, chicos que sueñan con llegar a Primera, dirigentes que trabajan sin cobrar y familias que siguen colaborando para que la pelota continúe rodando.

Tiene, además, una camiseta que lleva más de un siglo de historia. Y ahora tiene una oportunidad que parecía reservada para otros. El Bodeguero saldrá a la cancha para enfrentar a los grandes. Pero, para Media Agua, el verdadero triunfo ya empezó.

Porque cuando un club que se sostiene con rifas, entradas y el esfuerzo de su gente consigue abrirle las puertas de su cancha a los gigantes del fútbol sanjuanino, el fútbol deja de ser solamente un resultado: se convierte en memoria. Belgrano buscará que su participación histórica en un torneo nacional sea a lo grande.

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