Las lágrimas de muchos el jueves por la noche en el Estadio del Bicentenario no eran solo de alegría; eran el peso acumulado de ocho años de rezos, angustias y resiliencia. Cuando Sportivo Desamparados venció a Atlético Minero y alzó el Torneo Clausura, no solo sumó un trofeo a sus vitrinas: cerró un ciclo largo y tortuoso de reconstrucción institucional y deportiva. Para volver a sonreír, el pueblo Víbora tuvo que refundarse desde sus cimientos, sobreponerse a los momentos más oscuros de su historia reciente y aprender a levantarse una y otra vez.
Desamparados rompió una sequía de ocho años: cuántas gestiones tuvieron que pasar para dejar atrás una etapa marcada por el dolor y la reconstrucción
Desde aquel grito en 2018 hasta la consagración ante Atlético Minero, Desamparados atravesó un descenso, finales perdidas y tres gestiones dirigenciales antes de volver a abrazar la gloria.
La última gran alegría puyutana databa del 15 de julio de 2018, cuando venció a Alianza y festejó el Torneo de Invierno en Pocito. Pero lo que prometía ser una época dorada terminó convirtiéndose en un verdadero calvario. La caída en la Superfinal ante Atenas fue el primer aviso de una racha esquiva que se profundizó de la peor manera: en 2022, el club sufrió el doloroso descenso del Torneo Federal A a la liga local.
El sufrimiento continuó con finales que se escaparon por detalles desgarradores, todo transcurrió el año pasado, como aquel 9 de febrero de 2025 ante Ben Hur en Pergamino —que truncó el ansiado retorno al fútbol nacional— o la caída en el Clausura de diciembre de ese mismo año a manos de Unión.
A la par de los altibajos en el césped, la política y la vida institucional del Club Sportivo Desamparados atravesaron su propia metamorfosis. Tres presidentes tomaron el timón en este período de ocho años, cada uno marcando o no, una etapa de la transformación:
Juan Valiente (2017 - 2022): Encabezó la institución durante cinco años. Logró la estrella del Invierno 2018, pero su gestión quedó marcada por el trágico descenso de 2022 antes de dar un paso al costado para asumir la presidencia de la Liga Sanjuanina de Fútbol.
Augusto “Tato” Pérez Garro (2022 - 2025): Asumió tras el descenso. Le tocó encarar la reconstrucción desde abajo pero en su mandato perdió la final por el ascenso en Pergamino.
Martín Sassul (2025 - Presente): En agosto de 2025, el socio ratificó el deseo de un nuevo rumbo otorgándole el 70% de los votos a la lista "Más Desamparados". Bajo su mandato en curso, perdió la final ante Unión pero logró la gloria ante Minero, con este título el club acaba de cortar la sequía de ocho años y recuperó la mística competitiva.
El festejo de este Clausura no es un punto de llegada, sino la confirmación de que la transformación dio sus frutos. Con las semifinales de la Región Cuyo del Regional Amateur a la vista y a solo siete días de disputar la Superfinal nuevamente frente a Minero -donde de ganar cortará una racha de 35 años sin títulos oficiales anuales (desde 1991)-, Desamparados demuestra que las cicatrices sirvieron de impulso. El Víbora volvió a ser el gigante que San Juan conoce, plantado sobre las bases de una hinchada que jamás abandonó y una institución que aprendió a resurgir.