El fútbol femenino de Adepu atraviesa una etapa de crecimiento sostenido. Después de comenzar su primera liga con apenas ocho equipos y alcanzar los 16 conjuntos en el último torneo Apertura, la competencia se prepara para dar un nuevo paso: tendrá al menos 20 equipos y se dividirá en dos categorías, A y B, de acuerdo con el nivel de juego. La nueva estructura buscará generar partidos más parejos, aumentar la competitividad y darle continuidad al desarrollo de los equipos que forman parte de la liga.
El femenino de Adepu incorpora equipos y tendrá dos categorías
Tras comenzar con ocho equipos y alcanzar los 16 conjuntos en el último torneo, la liga femenina de Adepu volverá a crecer y tendrá al menos 20 equipos divididos en las categorías A y B.
La encargada de contar cómo será esta nueva etapa es Alejandra Capraro, integrante del Consejo Femenino y, desde este año, también de la Comisión Directiva de Adepu. Su llegada a la institución estuvo vinculada inicialmente al fútbol, aunque reconoce que nunca imaginó que terminaría involucrándose tanto con este deporte y con la vida institucional de la asociación.
Capraro comenzó a jugar al fútbol hace aproximadamente dos años. Antes ya practicaba vóley y, en ese momento, decidió formar junto a otras colegas un equipo de fútbol de contadoras. El vínculo con Adepu fue inmediato y, además de incorporarse a la competencia, comenzó a participar activamente de la organización.
"Desde el minuto uno me empecé a involucrar en la parte institucional. Soy una persona a la que le gusta lo institucional, organizar, colaborar y hacer crecer todos los proyectos. Para que todo lo que uno quiere que pase suceda, hay que involucrarse, ser parte, colaborar y ayudar", explica.
Esa mirada la llevó a formar parte del Consejo Femenino desde el nacimiento de la liga femenina, el año pasado. Ahora, junto a Dalma Ge, también integra por primera vez la Comisión Directiva de Adepu, un hecho inédito en la historia de la institución.
"Es la primera vez que en Adepu hay una Comisión Directiva que incorpora mujeres. En todos estos años nunca se había tenido en cuenta esa participación y esta vez, desde el minuto cero, nos propusieron ser parte", cuenta Capraro.
Para ella, la incorporación de mujeres a la conducción institucional representa una oportunidad para sumar nuevas perspectivas y, al mismo tiempo, aprender de quienes llevan años trabajando en la asociación. "Las mujeres somos distintas, tenemos otros detalles y otra mirada, pero la idea es que todo fluya y que trabajemos en conjunto. Nosotros podemos aportar desde nuestro lado y también enriquecernos con toda la experiencia que ellos tienen", señala.
En ese camino, el fútbol femenino ocupa un lugar central. La evolución de la competencia muestra un crecimiento que, para Capraro, no se limita a la cantidad de equipos. También representa la consolidación de un espacio de encuentro para mujeres que encuentran en el deporte una forma de compartir, despejarse y generar nuevos vínculos.
"Para mí Adepu no es solamente una liga de fútbol, sino también un espacio de encuentro. Yo soy contadora, trabajo frente a un escritorio y esto es ir el sábado a despejar la cabeza, a desconectar y a bajar a tierra", sostiene.
De 8 a más de 20 equipos
El crecimiento del fútbol femenino de Adepu puede medirse en números. La primera liga femenina, disputada el año pasado, contó con ocho equipos. En el torneo Apertura de este año la cifra llegó a 16 conjuntos, que disputaron una primera etapa todos contra todos y luego se dividieron en dos copas.
Esa experiencia permitió avanzar hacia una nueva organización de la competencia. Para el próximo torneo, la liga tendrá al menos 20 equipos y estará estructurada en dos categorías, A y B.
Con las inscripciones ya cerradas, la organización se enfocará ahora en definir el formato definitivo y diagramar el fixture para el inicio de la competencia.
"Vamos a ser al menos 20 equipos. Ahora tenemos que trabajar juntos para decidir el formato del torneo y ver cuántos equipos quedan en cada categoría para poder armar los partidos", explica Capraro.
La división responde principalmente a una cuestión deportiva: buscar que los encuentros sean más equilibrados y que cada equipo pueda competir en un nivel acorde a sus posibilidades. La idea es que la diferencia entre los conjuntos no sea tan amplia y que la competencia genere nuevos desafíos para las jugadoras: "Buscamos que exista competitividad, pero que sea pareja y a nivel. También queremos que cada equipo se preocupe y se ocupe por seguir creciendo, con la idea de cambiar de categoría, estar en el podio más alto, salir campeón y obtener ese trofeo".
El nuevo formato también contempla ascensos y descensos. El último equipo de la categoría A descenderá y el primero de la B ascenderá, mientras que la posibilidad de disputar promociones todavía está siendo analizada por la organización.
La definición dependerá de la cantidad final de equipos y del calendario disponible. El objetivo es que todos puedan disputar una cantidad equitativa de partidos y que el sistema sea justo para los conjuntos participantes.
Una liga que busca consolidarse
El crecimiento de la competencia genera entusiasmo entre quienes forman parte de la organización. Para Capraro, cada sábado se convierte en una oportunidad para fortalecer los vínculos entre las jugadoras y construir una comunidad que trasciende el resultado de un partido.
"Para mí es un logro muy grande. Estoy muy contenta porque realmente lo que se vive cada sábado es muy lindo. Se generan nuevas amistades, compañerismo y un sentido de pertenencia", cuenta.
En ese sentido, destaca especialmente la presencia de las familias y el vínculo que se genera entre las integrantes de los distintos equipos. Para ella, uno de los mayores logros es que las mujeres hayan comenzado a ocupar un espacio que históricamente estuvo asociado principalmente a los hombres.
"La idea es construir desde este espacio y que cada vez más las mujeres puedan instalarse también en algo que se creía que era solamente de hombres, como pasa con el fútbol", afirma.
El desafío para los próximos meses será mantener ese crecimiento y lograr que la liga femenina se consolide como una competencia estable dentro de Adepu. La intención es que cada vez más equipos se sumen y que más mujeres se animen a comenzar a jugar, independientemente de si tienen experiencia previa.
"Hay que seguir apostando por el fútbol femenino, que siga creciendo y que se instale con permanencia y estabilidad. Queremos seguir sumando a todos los equipos que quieran unirse a esta gran comunidad que es Adepu", plantea Capraro.
Y deja una invitación abierta para quienes todavía miran el fútbol desde afuera: "A las mujeres les diría que se animen a jugar, que se animen a estar, hayan jugado antes o no. Que encuentren un lugar para disfrutar más allá del fútbol, en un encuentro entre pares".
Los camarines de Adepu comienzan a hacerse realidad
La obra de los nuevos camarines de Adepu comenzó a hacerse realidad y representa uno de los proyectos más esperados por la institución. La construcción, que fue presentada recientemente por la Comisión Directiva, permitirá dotar al predio de una infraestructura fundamental para acompañar el crecimiento de las actividades deportivas.
"Comenzamos con los camarines", anunció la semana pasada el presidente de Adepu, Enrique Giménez Castro, quien destacó que se trata de "uno de los sueños enormes que tenemos dentro de Adepu". En el marco de la presentación, además, se realizó la entrega simbólica de la piedra basal de la obra.
Según explicó Alejandra Capraro, integrante de la Comisión Directiva, el proyecto contempla instalaciones pensadas tanto para hombres como para mujeres, además de baños adaptados para personas con discapacidad. También se prevé la incorporación de cambiadores para niños, una prestación que busca facilitar la participación de las familias que concurren al predio durante las jornadas deportivas.
La obra demandó previamente un proceso de planificación y distintos trámites administrativos, debido a que el predio no pertenece directamente a Adepu y fue necesario gestionar las autorizaciones correspondientes. El proyecto arquitectónico y los planos debieron ser presentados ante Planeamiento, proceso que llevó varios meses hasta obtener la aprobación definitiva.
Una vez cumplida esa etapa, se realizó una compulsa de precios entre distintas propuestas presentadas por socios profesionales, mientras que la Municipalidad de Santa Lucía también brindó apoyo con materiales destinados a la construcción.
"El sueño de toda la comisión", resumió Giménez Castro al presentar el proyecto, que ahora comienza a tomar forma y se suma a los objetivos de crecimiento y consolidación de la institución.