Luego de la eliminación de Independiente Rivadavia ante Unión de Santa Fe en los octavos de final del Apertura 2026, Sebastián Villa habló con TyC Sports y se refirió por primera vez a su futuro. El extremo colombiano, una de las figuras del torneo, reconoció que mantiene diálogo con el entorno de Boca y no descartó una posible vuelta al club.
El mensaje de Villa a Riquelme que ilusiona en Boca: "Me puede llamar, no le cierro las puertas a nadie"
El colombiano rompió el silencio tras su gran semestre en Independiente Rivadavia de Mendoza y dejó abierta la puerta para un posible regreso al Xeneize.
“Se hablan muchas cosas que no son. Tuve la oportunidad de hablar con Chicho hace poco y quedamos en seguir hablando. Queda esperar, sentarme con mi familia y el presidente de Independiente Rivadavia y veremos qué pasa con mi futuro ”, aseguró el atacante.
Sin embargo, la frase que más repercusión generó llegó al final de la entrevista: “Juan Román Riquelme me puede llamar, no le cierro las puertas a nadie”.
El pasado de Sebastián Villa en Boca
El colombiano llegó a Boca a mediados de 2018 como una apuesta de la dirigencia encabezada por Daniel Angelici. El club de la Ribera desembolsó cerca de 3,5 millones de dólares para comprar el 70 por ciento de su pase a Deportes Tolima.
El extremo colombiano se ganó un lugar en el equipo y fue titular en las dos finales de la Copa Libertadores 2018 frente a River, una serie histórica que terminó con derrota xeneize por 3-1 en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.
Con el paso del tiempo, Villa logró convertirse en una de las figuras más importantes del plantel y tuvo revancha deportiva frente al clásico rival. Durante su etapa en Boca le marcó tres goles a River —en la Copa Diego Maradona 2020 y en las Copas de la Liga 2021 y 2022— y además eliminó al Millonario en dos cruces mano a mano: por la Copa Argentina y por la Copa de la Liga Profesional 2021, ambos definidos por penales.
Su nivel futbolístico fue tan determinante que el equipo terminó dependiendo de sus actuaciones. Entre enero y agosto de 2022 fue titular en 33 de los 37 partidos que disputó Boca, mientras aumentaba su cuota goleadora y se consolidó como una de las grandes figuras del fútbol argentino.
La denuncia por violencia de género y la condena judicial
En paralelo a su crecimiento deportivo, la situación judicial del colombiano comenzó a complicarse por una causa por violencia de género iniciada por su expareja. Según la denuncia, existían chats y fotografías que mostraban lesiones en el cuerpo de la víctima y comprometían seriamente al delantero.
El 2 de junio de 2023, la jueza Claudia Dávalos declaró a Villa “penalmente responsable de amenazas coactivas en concurso real con lesiones leves calificadas” y lo condenó a dos años y un mes de prisión en suspenso.
Como la pena fue menor a tres años, el futbolista no quedó detenido, aunque debió cumplir una serie de condiciones impuestas por la Justicia, entre ellas fijar residencia, evitar cualquier contacto con la denunciante, abstenerse del consumo de alcohol y drogas y realizar un tratamiento psicosocial.
“En mi pasado cometí errores, confié en personas que no debía confiar, pero soy una persona que cree en las segundas oportunidades y siempre estuve a la orden de la justicia para todo lo que necesitaran. Ahora tengo una hermosa familia”, dijo en TyC Sports sobre sus antecedentes de violencia doméstica.
La salida conflictiva de Boca y el paso por Europa
Tras el fallo judicial, Boca decidió apartarlo definitivamente del plantel profesional. Aunque nunca hubo un comunicado oficial, la dirigencia le informó que no volvería a ser convocado y que solo podría entrenarse de manera individual en el predio del club.
Días después, Villa regresó a Colombia y se declaró en libertad de acción, lo que abrió un nuevo conflicto con Boca. En medio de esa disputa, se viralizaron imágenes suyas entrenándose con Unión Deportiva Lanzarote, equipo de la Tercera División española dirigido entonces por el argentino Leonel Gancedo.
Para defender sus intereses económicos, el Consejo de Fútbol de Boca acudió a la FIFA en busca de una compensación de cinco millones de dólares y sanciones deportivas para el jugador. Sin embargo, el organismo internacional se declaró incompetente y liberó al colombiano de cualquier cargo.
Actualmente, Villa y Boca mantienen un juicio por conflicto de intereses, aunque ese litigio sería de fácil solución en caso que avancen las tratativas para un posible regreso al club.