Agónico, a lo Estudiantes y con muchísimo suspenso. Lo buscó tanto el Pincha que lo tuvo que festejar dos veces, esas cuestiones habituales en tiempos de VAR. En el minuto final del juego, Mikel Amondarain, de cabeza, le dio la victoria 1-0 al local sobre Independiente Medellín y se metió en los octavos de final de la Copa Libertadores. La celebración doble fue porque el juez de línea marcó fuera de juego del mediocampista, pero luego revirtieron el fallo desde la cabina para la locura de los simpatizantes platenses que colmaron el estadio UNO.
Estudiantes le ganó a Independiente Medellín sobre el final y está en octavos de la Copa Libertadores
El Pincha necesitaba un triunfo y recién encontró el gol a los 91 minutos, en una jugada que fue convalidada por el VAR.
Estaba obligado a ganar Estudiantes y salió a jugar para quedarse con los tres puntos. El Cacique Medina apostó por un ambicioso 4-2-4, con Facundo Farías y Guido Carrillo por el centro, más Edwin Cetré (izquierda) y Fabricio Pérez (derecha) por las bandas. Pero el Pincha no pudo arrollar a Independiente Medellín porque los colombianos demostraron personalidad. Se defendieron los visitantes, más allá de que no se metieron atrás. El conjunto platense manejó la pelota, aunque no le sobraron ideas. Las más claras fueron disparos débiles del goleador Carrillo.
Fue picante el partido, típico de duelo eliminatorio de Libertadores. Los hinchas estuvieron metidos en UNO, aunque se insiste en que no se achicaron los colombianos, que contaron con Frank Fabra en el lateral izquierdo.
La estrategia de Estudiantes fue no desesperarse en la búsqueda del gol que le regale la clasificación. Y la sensación en el primer tiempo es que le faltó algo de aceleración y agresividad en los metros finales. El más participativo fue Farías, pero por momentos se retrasó demasiado para tomar la pelota. Que el local casi no haya provocado atajadas de Eder Chaux fue todo un síntoma, mucho más si se analiza que la posesión en la etapa inicial fue del 71 por ciento.
“Hay tiempo, tenemos que hacer un jugada”, les dijo Medina a sus dirigidos en el minuto de rehidratación. Pero al local el juego no le fluía y el tiempo lo corría. La tranquilidad se transformó en desesperación y los pelotazos se impusieron. El entrenador uruguayo mandó a la cancha a Lucas Alario para acompañar en las aéreas a Carrillo. También se acoplaron los centrales. Chaux le sacó una al ángulo al zaguero Santiago Núñez.
Hicieron tiempo los colombianos, por supuesto. Los 7 minutos de adición parecieron poco. Pero al Pincha le alcanzó con un par: el córner de Tobio Burgos lo cabeceó Carrillo, Alexis Castro la mandó al medio y Amondarain la metió casi en la línea del arco entrando por el segundo palo. El grito desaforado duró apenas segundos porque el línea levantó la bandera. El VAR corrigió y convalidó el tanto. Para el rugido del León. Para que Estudiantes clasifique a octavos como segundo de grupo, por detrás de Flamengo.