Jannik Sinner dio otro golpe de autoridad sobre el césped de Wimbledon. El número 1 del ranking mundial derrotó con contundencia a Novak Djokovic por 6-4, 6-4 y 6-4, en 2 horas y 21 minutos, y jugará la final el próximo domingo ante el alemán Alexander Zverev.
Jannik Sinner derrotó a Novak Djokovic y va por el título en Wimbledon
El italiano se impuso con autoridad al siete veces campeón de Wimbledon.
Luego de la clasificación de Zverev, que superó al francés Arthur Fery por 7-6 (7-0), 6-2 y 6-4 para convertirse en el primer finalista de Wimbledon, toda la atención se trasladó al partido del día. Allí llegó el plato fuerte de la jornada: el italiano Sinner, número 1 del ranking mundial, frente al siete veces campeón Djokovic, en un duelo que enfrentó al mejor tenista del presente con el hombre que marcó una era sobre el césped del All England Club.
El comienzo estuvo a la altura de las expectativas. Ambos se mostraron firmes con el servicio, conectaron cuatro aces cada uno y concedieron muy pocas oportunidades de quiebre. Pero en un parcial definido por detalles, Sinner hizo valer la única chance de ruptura de la que dispuso. Djokovic, que además acumuló dos dobles faltas, no encontró la manera de recuperar ese quiebre y el italiano se quedó con el primer set por 6-4, dando el primer paso hacia la final.
El segundo set confirmó la sensación que había dejado el primero: Sinner era quien controlaba el desarrollo. Djokovic intentó variar el libreto con el revés cortado para romper el ritmo de los intercambios desde el fondo, pero el italiano respondió con paciencia, potencia y una solidez inquebrantable con el servicio. Aunque el serbio logró mantenerse en partido al salvar dos break points y adelantarse 3-2, nunca consiguió generar una oportunidad de quiebre. Sinner, en cambio, salió ileso de un 0-30, aceleró desde el fondo de la cancha hasta encontrar el quiebre para el 4-3 y, apoyado en un saque demoledor, confirmó la ventaja con autoridad. Sin conceder fisuras en el cierre, selló otro 6-4 y reforzó la sensación de que el desarrollo del partido estaba cada vez más inclinado a su favor.
El tercer set terminó de confirmar la superioridad de Sinner en la semifinal. El número 1 del mundo quebró el saque de Djokovic en el primer game y, desde ese momento, administró la ventaja con una autoridad que nunca puso en discusión el desenlace. El serbio elevó su nivel, encontró el respaldo del público y resistió al salvar varias oportunidades de quiebre, pero jamás logró recuperar el terreno perdido. Sinner, sostenido por un servicio impecable y la potencia de sus golpes desde el fondo, respondió cada vez que fue exigido, gestionó la diferencia con absoluta serenidad y cerró el parcial por 6-4 para sellar una victoria contundente en sets corridos y avanzar a la final de Wimbledon.