Hay objetos que guardan recuerdos y otros que directamente guardan historia. Una pelota desinflada, desgastada por el paso de cuatro décadas y utilizada en un solo partido reúne dos de las jugadas más famosas que alguna vez se vieron en una Copa del Mundo.
La pelota más sagrada de Maradona vuelve a subasta y puede convertirse en la más cara de la historia
La Adidas Azteca con la que Diego Maradona convirtió el “Gol del Siglo” y la “Mano de Dios” ante Inglaterra, en México 1986, volvió a subasta y podría alcanzar una cifra récord.
Se trata de la Adidas Azteca utilizada en el Argentina-Inglaterra del 22 de junio de 1986, por los cuartos de final del Mundial de México. La misma pelota que primero tocó la mano de Diego Armando Maradona para superar a Peter Shilton y que, apenas unos minutos después, acompañó al 10 en aquella corrida inolvidable que terminó convertida en el “Gol del Siglo”.
Ahora, a 40 años de aquella tarde en el Estadio Azteca, la reliquia volvió a salir a subasta y despertó una enorme expectativa entre coleccionistas de todo el mundo.
Cuánto vale la pelota de la “Mano de Dios”
La puja arrancó con una base de US$2,5 millones, pero esa cifra podría quedar muy lejos del precio final.
Las estimaciones alrededor de la subasta ubican al balón por encima de los US$10 millones. Si alcanza ese valor, podría disputar el récord entre los objetos futbolísticos más caros vendidos en una subasta.
La operación está a cargo de Heritage Auctions, una de las principales casas de subastas de objetos deportivos del mundo. Durante estos días, además, la pelota fue exhibida públicamente en su sede de Beverly Hills, como una de las grandes protagonistas de la Summer Sports Platinum Auction.
Para dimensionar el valor que podría alcanzar hay un antecedente difícil de ignorar: la camiseta azul utilizada por Maradona durante ese mismo Argentina-Inglaterra fue vendida en 2022 por US$9,3 millones.
Una pelota, dos goles que cambiaron la historia
Argentina derrotó aquella tarde 2-1 a Inglaterra y avanzó a las semifinales de México 1986, camino al segundo título mundial de su historia.
Primero apareció la “Mano de Dios”, cuando Diego saltó junto al arquero Peter Shilton y golpeó la pelota con su mano izquierda sin que el árbitro advirtiera la infracción.
Después llegó una obra completamente diferente: Maradona recibió en campo argentino y comenzó una corrida de aproximadamente 52 metros en diez segundos, dejó rivales en el camino, superó a Shilton y empujó la pelota hacia el arco. Esa jugada terminaría siendo reconocida mundialmente como el “Gol del Siglo” y ambos terminaron dentro del arco con la misma pelota que ahora busca nuevo dueño.
El árbitro la guardó durante 36 años
Después del partido, el balón quedó en manos del árbitro tunecino Ali Bin Nasser, quien lo conservó durante más de tres décadas.
Según la documentación que acompaña a la pieza, se trata de la pelota utilizada durante los 90 minutos del histórico encuentro. Su autenticidad también fue analizada mediante comparaciones de las marcas y características del balón con fotografías del partido.
Bin Nasser finalmente decidió desprenderse de ella en 2022, cuando fue subastada en Londres por aproximadamente US$2,4 millones. Desde entonces quedó en manos de un propietario cuya identidad no trascendió y ahora vuelve al mercado con una valoración varias veces superior.
El tiempo dejó marcas visibles: está desinflada y perdió parte de su forma original. Pero justamente ahí está buena parte de su valor. No es una réplica restaurada ni una pelota idéntica de aquel Mundial: es la que estuvo dentro de la cancha aquella tarde.
Cuarenta años después, la pelota con la que Maradona convirtió dos goles completamente opuestos podría volver a hacer historia, esta vez lejos de una cancha y bajo el martillo de una subasta.