Mientras millones de personas siguieron la semifinal del Mundial desde sus casas, bares o incluso viajaron hasta Estados Unidos para acompañar a la Selección Argentina, en un rincón inhóspito de San Juan se escribió una historia distinta. Una de esas que no aparecen en las estadísticas, pero que reflejan el amor incondicional por la camiseta albiceleste.
Sin internet y en medio del desierto sanjuanino: la historia detrás del video viral de los puesteros de Bermejo que vieron en una duna el Argentina-Inglaterra
Un grupo de 11 puesteros se las ingenió para poder ver la hazaña argentina ante los ingleses que le dio el pasaje a la final del Mundial. Treparon a una loma para poder tener conexión.
A unos 35 kilómetros de Bermejo y a 15 kilómetros de la zona conocida como Laguna Seca, en medio del desierto y sin acceso a electricidad ni internet, un grupo de puesteros desafió todas las dificultades para no perderse el partido frente a Inglaterra. La solución fue tan simple como extraordinaria: subir al médano más alto de la zona hasta encontrar una tenue señal de telefonía celular.
La escena quedó registrada en un video que rápidamente se volvió viral. En las imágenes se observa a los hombres sentados sobre la cima de una loma, rodeados únicamente por arena y monte, siguiendo con atención el encuentro que terminó con la histórica remontada argentina gracias a los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Pero detrás de esa postal hay una historia de sacrificio cotidiano. Los protagonistas son 11 puesteros pertenecientes a las familias Arce, Romero, Gómez, Fernández y Sánchez, todos oriundos de Bermejo. Ellos habitualmente durante una semana se internan en el campo para cuidar los animales y llevarlos hasta sectores donde todavía hay agua y pasturas.
"Aquí vivimos de eso. Es nuestro trabajo y nuestro sustento. Los hombres se meten en el campo para que los animales puedan alimentarse", contó Valeria Tello a Diario de Cuyo, quien compartió el video en las redes sociales sin imaginar la enorme repercusión que tendría.
Según explicó, el lugar donde fueron grabadas las imágenes cuenta con tres lagunas naturales, hasta donde trasladan el ganado para que pueda beber agua y encontrar alimento. "Van por una semana, se quedan en refugios improvisados hechos con nailon y después regresan a Bermejo. Es un ciclo que repiten constantemente. Justo el miércoles les tocó estar allá y tuvieron que subir un cerro para encontrar señal y poder ver las semifinales", relató.
Las dificultades no terminaron al encontrar un punto con cobertura. Como la señal era mínima, los puesteros improvisaron una solución: utilizaron uno de los celulares como si fuera una antena para captar internet y compartir la conexión con otro teléfono desde el que finalmente pudieron seguir el partido.
La imagen resume mucho más que un ingenioso recurso tecnológico. Habla de la pasión por el fútbol, del esfuerzo de quienes viven alejados de las ciudades y de la necesidad de sentirse parte de un momento que paralizó al país. Mientras miles de argentinos hicieron enormes esfuerzos económicos para viajar a Estados Unidos y acompañar a la Selección desde las tribunas, ellos alentaron desde lo alto de un médano, en medio del silencio del campo sanjuanino.
Todavía no saben que su video se hizo viral
La historia tiene un detalle que la vuelve aún más conmovedora. Los protagonistas todavía desconocen que su video recorrió miles de celulares. "Alcanzaron a mandar el video y algunas fotos, y después no supimos más de ellos porque allí no hay internet. Para comunicarse tienen que subir a algún médano y tratar de encontrar señal. Por eso ni siquiera saben que las imágenes se hicieron virales", contó Valeria, emocionada por la repercusión.
Ahora, mientras la Argentina espera la final del Mundial frente a España, ella cree que los puesteros ya habrán regresado a Bermejo. Quizá recién entonces descubran que aquella improvisada tribuna sobre un médano terminó convirtiéndose en una de las imágenes más emotivas de esta Copa del Mundo, un símbolo de que la pasión por la Selección no entiende de distancias, comodidades ni obstáculos. El fútbol solo genera pasión.