Segundo partido dirigido, segundo encuentro ganado. La ecuación es redonda por donde se la mira para el técnico de San Martín, Facundo Sava, quien con los seis puntos que obtuvo bajo su mandato tiene a un paso al Verdinegro de salir de todo, a falta de seis juegos para cerrar la temporada. Y en este cambio de aire que tuvo el Verdinegro, mucho tuvo que ver la ambición con que Sava planteó el equipo, algo bien distinto a lo precavido que se observaba de la formación sanjuanina bajo el mando de Daniel Garnero. “Para salir de esta posición no queda otra que arriesgar. Por eso decidí que ingresara Caprari por Carrusca cuando el Chelo se resintió de la molestia. A uno le gustan los equipos que van al frente y proponen juego en ataque”, destacó el Colorado ayer, donde demostró nuevamente su poca expresión e indicaciones a la hora de mirar a sus dirigidos en acción.
“Para salir de la posición en que estamos no queda otra que arriesgar”
El cambio de clima con la llegada del Colorado se notó no solo en los once que ingresan a la cancha, tal cual aseguró el DT. “Se me está haciendo muy duro formar el banco de suplentes. Acá hay 29 jugadores que pueden jugar y eso a uno como cabeza de grupo lo reconforta muchísimo. Si podemos lograr la permanencia, será un mérito de todas las partes que forman a San Martín”, puntualizó.
Sobre su análisis del encuentro contra Banfield, resumió que “en el primer tiempo fuimos contundentes, pero sufrimos el hecho de no tener la posesión del balón. Luego, supimos manejar la ansiedad de ellos y ganamos un partido que resultaba muy importante para nosotros, pero que no diría que era como una final”. Así está el nuevo San Martín, con un Sava bien ambicioso.