San Juan, 11 de noviembre.- Un 11 de noviembre pero de 1978, la Selección Argentina se consagraba campeona del Mundo tras derrotar a España por 3 a 1 con goles de Agüero, Coria y un Daniel Martinazzo brillante, inolvidable. El estadio Parque de Mayo estaba lleno, no había espacio para una sola persona más. Cada gol se gritó con el alma y al final del partido, estalló.
A 32 años de la epopeya
El torneo había arrancado con un triunfo ante Bélgica por 11 a 1, con goles de Ricardo Trivisono (5), Daniel Martinazzo (2), Coria (2), Andino y Rubio. Después llegaron los triunfos frente a Italia por 3-1, Mozambique por 15 a 1, Alemania por 3 a 2 tras lograr remontar dos goles de desventaja. Más tarde llegó la holgada victoria sobre Australia por 10 a 0 y el costoso triunfo sobre Brasil por 2 a 0.
Posteriormente se concretó el empate 2-2 de Argentina y Portugal. Partido jugado en gran nivel y considerado el mejor encuentro del torneo.
Luego siguieron Chile y Estados Unidos. Este encuentro sería recordado además porque Daniel Martinazzo (quien ese día marcó tres tantos) anotó el gol 500 del torneo.
Frente a Japón, la mayor goleada del torneo: 18 a 0
Hace un tiempo, en una entrevista a DIARIO DE CUYO, Carlos Coria, ex delantero argentino, recordaba: "Había un sacrificio y un renunciamiento a varias cosas por el sólo placer de estar en la selección”.
Raúl Martinazzo era el capitán de aquella selección y se retiró del seleccionado tras el título.
A lo largo del torneo, Argentina anotó 78 goles y recibió 9, por lo que tuvo la valla menos vencida. Agüero, con 19 tantos, fue el goleador del equipo.