EMISON ROBERVAL

Al círculo privilegiado

El único de los titulares que nunca había jugado en Primera, anotó el primer gol de San Martín en su vuelta al fútbol mayor.
Por Colaboradores Diario de Cuyo 17 de agosto de 2011 - 00:00

Llegó hace tres años y rápidamente se ganó el afecto de los hinchas. Rebelde y caradura con la pelota. Dueño de esa habilidad que caracteriza a los jugadores brasileños. Siempre soñó con jugar en Argentina y San Martín le abrió esa puerta. Jugó, gozó, bailó y anotó en la B Nacional. Se fue, volvió y siempre fue el mismo. Para todos: "Negro". Ayer cumplió otro anhelo, jugar en Primera. Algo que ya conocían sus restantes 10 compañeros que fueron titulares. Inolvidable. Porque estuvo desde el arranque y encima anotó el primer gol del Verdinegro en su retorno al fútbol grande.

"Para un jugador anotar sirve siempre, para sumar confianza en lo que puedo dar y mi potencial a la hora de jugar", destacó el nacido en Pernanbuco, quien provocó la explosión en el Pueblo Viejo a los 40 minutos del primer parcial. Maxi Núñez lo asistió, el "Garoto" la paró, la acomodó y sacó el derechazo cruzado, al palo más lejano del arquero Javier García. Rozó el parante y lo demás fue festejo para el primer gol del Verdinegro.

El resto ya es historia conocida. San Martín arrancó con el pie derecho, venció 2-1 a Tigre, y uno de los sustentos fue Emison Roberval. "Este era el resultado que queríamos. Sabemos que todos los partidos van a ser así de apretados y demostramos que vamos a pelear. Hoy (por ayer) lo importante es que ganamos", agregó el número 7.

Suerte o simplemente destino en su vida, porque el brasileño no iba a ser titular ante el "Matador", pero la lesión de Bogado del viernes pasado, llevó a que Garnero moviera las piezas, retrasara a Núñez y mandara desde el inicio a Roberval. El premio al tesón, ser ya conocido por el DT, y la picardía que destella, fueron credenciales para que optaran por él.

Jugó y ser de Primera no le pesó. Tiró caños, bicicletas y sus desbordes fueron frecuentes. Cómo lo hacia en la B Nacional, como se imaginaba hacerlo cuando le tocara su chance. "Sabemos que nos falta ritmo, pero demostramos que estamos para cosas grandes", retrucó y le hizo frente a la temporada que acaba de iniciarse.

Roberval no hizo más que darle continuidad a lo que es "su" momento. Anotó el gol en el encuentro de ida por la Promoción ante Gimnasia para ganar 1-0 y se emocionó en La Plata tras el ascenso. La mitad de su sueño estaba cumplido y ayer concretó el otro 50%. Tiene los pies sobre la tierra y los goles no lo elevan. "Tigre tiene jugadores de categoría, es un buen equipo, con buen pie. Pero lo supimos administrar y por eso ganamos", insistió en su análisis post triunfo, en el día que el brasileño entró en el circulo privilegiado de la historia de San Martín en Primera.

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