Inesperadamente, Boca cayó 2-1 ante Talleres de Córdoba en la Bombonera. Junior Benítez, en su debut como titular (luego se fue lesionado), puso en ventaja al conjunto local, mientras que Victorio Ramis y Emanuel Reynoso lo dieron vuelta para la visita.

 

El líneas generales Boca no completó un buen partido y Talleres sacó provecho de los desacoples defensivos del local. Si bien el Xeneize comenzó mejor sufrió mucho en defensa. Algunos errores posicionales, sumados al mal retroceso, dejaron en más de una oportunidad al equipo de Kudelka cara a cara con el gol.

 

Junior Benítez, quien debutó como titular, marcó el primer gol a los 24 minutos. El Xeneize pudo aumentar por intermedio de Pablo Pérez, tras un soberbio remate desde lejos. Y cuando el árbitro se preparaba para finalizar la primera etapa, apareció el gol de Talleres: mala salida del arquero Rossi, dos cabezazos cordobeses y definición de Ramis.

 

Fue un golpe muy fuerte para Boca, que salió al complemento descontrolado. La visita supo cómo tomar a favor este nerviosismo local y empezó a manejar la pelota. Insaurralde perdió una pelota insólita y Emanuel Reynoso pudo convertir, aunque resolvió mal. Fue un aviso, ya que a los 36 anotó el gol del triunfo, tras una fallida salida de Peruzzi por el lateral derecho, que terminó con el balón al área y un rebote que favoreció al "10" de Talleres.

 

Guillermo Barros Schelotto dispuso el ingreso de Walter Bou a los 16 minutos, por la lesión de Junior Benítez en el tobillo. Aunque lo juntó con Benedetto, Boca no tuvo muchas jugadas de real peligro. Apenas una que fue del propio Bou, que terminó con la pelota en el palo. Luego, Gago también generó peligro un remate desde lejos.

 

Sin embargo, la jugada más polémica se dio a los 19′, con el partido 1-1, con un penal no sancionado para Boca. Ariel Penel no vio una mano de Juan Cruz Komar, que hubiese cambiado la historia.

 

El equipo de Guillermo Barros Schelotto perdió tras un invicto de 14 fechas con cinco triunfos consecutivos. De esta manera, no pudo afianzarse en la punta y alejarse de sus escoltas.