Buenos Aires, 14 de agosto.- El triunfo de Arsenal, legítimo, se explica a partir del desequilibrio permanente que provocó Leguizamón y el juego colectivo cohesionado del equipo.
Arsenal sumó de a tres ante un Tigre que está en caída libre
Arsenal de Sarandí, con dos goles de Luciano Leguizaón, cosechó hoy su primera victoria en el torneo Apertura de fútbol, al vencer a Tigre por 2-1, en condición de visitante, en un partido válido por la segunda fecha.
Tigre tardó en reaccionar. Recién en los minutos finales del primer tiempo, el elenco local, con voluntad y pelotazos, se aproximó al área rival.
En ese tramo, Pablo Caballero, a los 41m., conectó un remate desde la puerta del área que exigió a Cristian Campestrini.
El el segundo tiempo, Tigre apostó a un esquema más agresivo, con tres defensores en el fondo y una vocación ofensiva más definida.
Sin jugar bien, el local logró el descuento a los 25m., producto del olfato de Stracqualursi.
Arsenal se replegó demasiado y le dio la oportunidad a Tigre de arrancarle el empate, pero el equipo de Ricardo Caruso Lombardi no tuvo argumentos para sostener esa embestida final.