TIGRE LO HUNDIÓ CON TRIPLETE DE LUNA

Boca quedó nocaut

En otra paupérrima labor, el conjunto dirigido por Abel Alves quedó muy mal parado para el clásico.
Por Redacción Diario de Cuyo 15 de marzo de 2010 - 00:00

Tigre le ganó cómodamente a Boca Juniors, 3 a 0, en un partido correspondiente a la novena fecha del torneo Clausura, y lo hundió aún más a una semana del superclásico ante River Plate, que se jugará en La Bombonera. Lo tres goles del conjunto ganador fueron convertidos por Carlos Luna, a los 10 y 43 minutos del primer tiempo, y a los 33 minutos de la etapa final.

Boca Juniors volvió a jugar mal, decepcionó una vez más a sus simpatizantes, y la continuidad del técnico Abel Alves quedó supeditada al resultado que el equipo obtenga en el superclásico. Tigre dominó en el primer tiempo, cuando obtuvo dos goles, y en el segundo período se dedicó a cuidar su ventaja, que la pudo aumentar y luego mantener sin problemas.

En la etapa inicial, Tigre estableció su superioridad merced a que en el mediocampo sus hombres lucharon cada pelota palmo a palmo, y en el ataque aprovecharon cada error de la atribulada defensa boquense.

Así, el conjunto local fue generando peligro hasta que a los 10 minutos logró el gol a través de Carlos Luna, quién tras una veloz corrida por el sector izquierdo superó al estático Gary Medel y con un violento remate venció al inseguro Javier García.

A los 26 minutos, Tigre tuvo otra oportunidad, porque Luna tras eludir nuevamente a Medel, tiró hacia el arco, pero el arquero Javier García con gran esfuerzo rechazó el balón.

Tigre esperó a Boca, y otra vez volvió a darle una tremenda estocada, a los 43 minutos, pues en un ataque por el sector derecho Jonathan Blanco superó al brasileño Luiz Alberto, tiró el centro y Luna, mientras lo miraba Morel Rodríguez, de "palomita", convirtió un golazo.

Penosamente, Boca llegó al final del período, y pese a ello el cuestionado entrenador xeneize, Abel Alves, no realizó modificaciones en el equipo, prefirió esperar y adelantó todas las líneas para intentar remontar la desventaja en el segundo tiempo.

Tigre, tranquilo, esperó con una actitud cautelosa, pero Boca no cambió, y siguió jugando mal.

Debido a que Boca no encontraba los espacios para inquietar a Islas, el entrenador hizo ingresar a Pablo Mouche por Gaitán, pero Caruso Lombardi respondió con el cambio de Mariano Pasini por Martín Morel. Así, Tigre pudo conservar su ventaja, que la amplió cuando a los 33 minutos, Carlos Luna, la pesadilla de los defensores de Boca, convirtió un golazo, y un minuto después Viatri, que había ingresado por Cristian Chávez hizo rebotar la pelota en el palo, en dos ocasiones.

Con la algarabía de la gente local, y la resignación de los xeneizes, Tigre celebró una victoria merecida y Boca padeció otra vez una derrota que traerá consecuencias impredecibles para el equipo y la dirigencia.

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