Buenos Aires, 16 de marzo.- El entrenamiento estaba previsto para las 9.30, pero pasadas dos horas todavía nadie había salido al campo de juego del predio de Casa Amarilla. Es que tanto el entrenador, Abel Alves, como el plantel profesional se encontraban reunidos puertas adentro del vestuario, donde mantenían una charla de autocrítica tras la dura derrota del domingo último frente a Tigre (3-0).
Clima tenso en Boca: Alves y los jugadores, dos horas de reunión
El técnico de Boca mantuvo una extensa charla con el plantel, antes del entrenamiento en el predio de Casa Amarilla. Luego, los futbolistas quedaron a solas en el vestuario durante 15 minutos.