Talleres, de Córdoba se metió en la historia grande del fútbol sudamericano al clasificarse por primera vez para los cuartos de final de la Copa Libertadores al vencer a Colón, en Santa Fe, por 2 a 0, luego del empate 1 a 1 de la ida en el estadio Mario Kempes la semana pasada.

Colón intentó hacer valer su localía en el arranque del partido y lo logró, ya que ejerció el protagonismo de su desarrollo a partir de la posesión del balón y la creación de las mejores opciones de riesgo en las inmediaciones del área cordobesa. Pero todo le duró a los santafesinos la cuarta parte del encuentro, vale decir hasta promediar la primera etapa, cuando de a poco Talleres le fue quitando la pelota y empezó a manejarla con criterio y fluidez. Y se vio entonces que la "T" contó con una mejor disposición de la pelota cuando le tocó ser el dueño del partido que Colón en la misma circunstancia, poniendo de manifiesto así las características de juego que proponen ambos entrenadores.

Es que mientras Julio Falcioni (pudo ser su último partido como director técnico colonista, luego de ganar apenas uno de los últimos 18 últimos encuentros del campeonato local) no "siente" el fútbol desde el control del balón, su colega portugués, Pedro Caixinha, pregona justamente eso, y si sus jugadores entienden el mensaje, como se observó esta noche que lo hacen, entonces todo fluye con mayor facilidad.

Pero a esto Talleres le adosó continuidad en el dominio de las acciones, porque no solamente finalizó el primer período en pleno dominio del encuentro, sino que de la misma manera empezó el segundo. Y ese arranque del complemento se vio rápidamente recompensado porque en esa fusión tan antigua como el fútbol mismo de "una corta y una larga", cuando apeló a esta última a los dos minutos, Matías Godoy le ganó la espalda al lateral izquierdo rojinegro Rafael Delgado, llegó al fondo y lanzó un centro atrás, a ras del piso, que fue conectado a la red en el primer palo por Federico Girotti.

Pero esto, en vez de acicatear el orgullo herido del local ante su gente, tuvo el efecto inverso, porque estimuló aun más la aplicación de ese espíritu de juego en el conjunto "tallarín", que siguió buscando ahora rematar la faena, y dispuso de oportunidades como para hacerlo. De hecho merodeó con claridad el área defendida por Ignacio Chicco y el propio Girotti lo hizo revolcarse un par de veces, una de ellas salvada "in extremis" por el guardavalla de los anfitriones.

No se resignó Talleres en su búsqueda, y solamente pasó 10 minutos de asedio cuando Colón, arengado por su gente, intentó torcer una historia que parecía tener un final cantado. Entonces Caixinha hizo una correcta lectura de la situación y produjo el retorno a la cancha del colombiano Diego Valoyes para aprovechar alguna contra que le bajara anticipadamente la cortina al marcador. Pero no pudo hacerlo y entonces el conjunto albinegro tuvo algún sufrimiento innecesario, como cuando Ramón "Wanchope" Ábila quedó mano a mano con Guido Herrera y el también colombiano Rafael Pérez lo despojó del balón cuando iba a ajusticiar al arquero de Talleres.

Entonces Colón, que ya no tenía a Rodrigo Aliendro y que hoy despidió a su compañero de mitad de cancha, Federico Lértora, que ayer cumplió 32 años y se marcha a Tijuana, de México, mantuvo además en el banco a su "joya", Facundo Farías, hasta los 10 minutos del complemento, y ese clima de adiós se vio reflejado en la cancha ante una instancia decisiva de un equipo sin el hambre de gloria de su rival.

Y para que que la noche le resultada redonda a Caixinha en particular y a Talleres en general, otros dos ingresados en el segundo tiempo construyeron la jugada del segundo y definitivo tanto: Diego Ortegoza manejó perfectamente los tiempos de un contraataque y habilitó oportunamente a Ángel Martino para que el sobrino del entrenador de Ecuador, Gustavo Alfaro, sellara el resultado y la clasificación con un zurdazo bajo y cruzado.

E hizo historia Talleres, que se convirtió cronológicamente en el primer equipo argentino en clasificarse a los cuartos de final de esta Copa Libertadores, un hecho inédito para el club cordobés que hoy contó con 2.000 hinchas en el estadio colonista, quienes terminaron celebrando alborozadamente juntos este hito imborrable para el fútbol de su provincia.

Colón y Talleres comparten el 22do. lugar en el campeonato de la Liga Profesional, pero mientras el santafesino sufre la diáspora el otro disfruta de la renovación, y todo eso afecta la mentalidad y el ánimo. Por eso también Talleres, que ya había hecho historia al pasar a estos octavos de final, hoy pudo seguir acrecentando la misma. Y quien sabe cual será su techo.