Sudáfrica, 16 de junio.-
A puro vértigo y con iniciativa ofensiva, fiel al estilo de Bielsa, el seleccionado chileno salió dispuesto a acorrarlar a su rival contra su arco, con un juego vertical, profundo y con pelotazos largos desde el fondo para buscar directamente a los punteros, Alexis Sánchez y Beausejour.
De la mano de Bielsa, Chile dio la sorpresa
El equipo dirigido por el argentino Marcelo Bielsa venció por 1 a 0 a Honduras, con un gol convertido por Beausejour, a los 34 minutos del primer tiempo, en un partido por el grupo H.
A los 21 minutos, Valdivia quedó de frente al arco, en la medialuna del área, después de un buen arranque de Alexis Sánchez, pero su remate con destino de gol fue desviado por un defensor hondureño al córner. Y a los 24m. Vidal cabeceó dentro del área, después de un tiro de esquina, pero la pelota salió por encima del arco.
El gol de los chilenos era una simple cuestión de espera. Y finalmente llegó a los 34 minutos, luego de una buena combinación entre Sánchez, el lateral Isla, que se proyectó hasta el fondo y envió un centro bajo y al primer palo, para que Beausejour anticipara a su defensor y tocara el balón para establecer el 1-0.
Hasta pudo ampliar la ventaja sobre el final del primer tiempo, después de una buena jugada colectiva de izquierda a derecha de Millar, quien abrió la pelota y dejó solo a Alexis Sánchez, pero el ex delantero de River enganchó hacia el medio, en lugar de definir rápidamente, se demoró y su remate alcanzó a ser tapado por un defensor.
En el segundo tiempo, Honduras se animó un poco y salió algo más adelantado. Al minuto, Medel casi le convierte un penal a Edgar Álvarez, quien aprovechó una distracción del fondo chileno y fue derribado en la puerta del área, pero el árbitro no sancionó la polémica jugada.
Fue el único sofocón sufrido por los chilenos, que en cuestión de minutos volvieron a equilibrar el juego. Alexis Sánchez, movedizo -por momentos en la derecha, en otros por el sector izquierdo-, confundió y complicó a toda la defensa hondureña y fue desequilibrante.
A los 16 minutos, el propio Sánchez encaró desde el medio hacia la derecha, quedó sólo ante el arquero y definió cruzado; la pelota se fue apenas junto al palo derecho. Y a los 18 mintuos, el arquero Valladares se lució con la mejor atajada del campeonato hasta el momento, al rechazar un cabezazo de Ponce dentro del área chica. El segundo tanto de los chilenos estaba al caer.
El máximo riesgo para el equipo de Bielsa era su falta de efectividad para definir las numerosas situaciones que generaba. Tantas jugadas había dilapidado que los fantasmas de un eventual empate empezaron a sobrevolar el estadio de Nelspruit. Como dice el adagio ‘futbolero’: “Los goles que no se hacen en un arco, se sufren en el contrario”. Por fortuna para los chilenos, esta vez no se cumplió.
Debió ganarlo con mayor comodidad y amplitud en el resultado. Pero Chile perdonó a su rival en los últimos metros y eso, en una Copa del Mundo, puede pagarse caro. De todos modos, la propuesta ofensiva del equipo de Bielsa rompió con los esquemas timoratos –a excepción de Argentina, Holanda y Alemania- exhibidos hasta ahora en el certamen. En definitiva, fue un debut prometedor y un triunfo más que justificado de los trasandinos.