En la semana el delantero sanjuanino de All Boys Angel Vildozo le dijo a DIARIO DE CUYO que si llegaba a hacerle un gol a San Martín no lo iba a gritar “por respeto a los equipos sanjuaninos”. Y el veinticinqueño cumplió al marcar el tanto que abrió el marcador, de penal.
El Angel cumplió su promesa
“El Angel de Floresta”, como el dicen los hinchas de All Boys, ejecutó la pena máxima e inmediatamente le pidió perdón a los hinchas de San Martín que se encontraban detrás del arco donde anotó.
Junto sus manos como pidiendo perdón y se tocó el corazón. Lo hizo varias veces, para dejar en claro que pese a que nunca jugó en un equipo sanjuanino, la sangre puede más que su pasión. Después si lo festejó con sus compañeros y hasta “metió” una coreografía.
Vildozo estuvo hace varias temporadas atrás, cuando San Martín militaba en la B Nacional, con posibilidades de jugar en el Verdinegro. Tuvo charlas pero nunca llegó a un acuerdo. Igual sigue manteniendo su postura que le gustaría jugar en San Juan para estar cerca de su gente.
Hoy, en el Albo, está cómodo y se ganó la titularidad por su entrega y sus goles. Además es el dueño de los penales y por la forma en la que lo ejecutó parece que será imposible que le quiten esa responsabilidad.