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ARGENTINO B / Unión no pudo

El grito atragantado

El Azul, de gran primer tiempo, igualó sin goles con San Martín de Mendoza. Ahora, buscará la clasificación en el Este mendocino.
Por Colaboradores Diario de Cuyo 7 de mayo de 2010 - 00:00

Lo debió ganar en el primer tiempo. Ahí, jugó, generó, presionó y hasta sufrió la injusticia de un gol mal anulado. En esos primeros 45 minutos, Atlético Unión debió haber hecho su diferencia frente a San Martín de Mendoza. Es que después, apurado por sus nervios, condicionado por su ansiedad, el Azul se nubló y terminó igualando sin goles en el partido de ida de la Fase Eliminatoria del Argentino B. Ahora, el pasaje al Pentagonal final se lo jugará a muerte en el Este de Mendoza, donde ganar es más que complicado.

Con Santiago Ceballos como abanderado de la presión sanjuanina, Unión arrancó para matar. A los 2′ ya tuvo la primera clarita cuando Acevedo, a pura potencia, primereó a los centrales y metió el derechazo bombeado que se fue apenas arriba del arco de Batistella. San Martín le mostró los dientes en dos contras que salvó primero Castro y que luego definió mal Ramírez Silva. Se hizo partido de ida y vuelta. Y en ese trámite, Unión volvió a inclinar la cancha decididamente a su favor cuando metió todo lo que le quedaba. Ceballos armó un jugadón por la derecha y nadie llegó para conectar su centro. Luego, Herrera metió rosca en un tiro libre y la pelota se fue besando el palo derecho. Y a los 40′ entre el asistente y el árbitro dibujaron un mamarracho para anularle el gol a Daniel Gómez, que entró por detrás habilitado, después de que Laciar peinara en el primer palo. Y faltaba una más. A los 44′ Acevedo cabeceó al segundo palo y con Batistella ya vencido, la pelota se fue apenas desviada.

En el complemento, Unión se condicionó con las lesiones de Chica y de Daniel Gómez. Ya no fue el mismo. Puso lo que tenía para intentar romper el cerco que le puso San Martín y casi se queda sin nada cuando Bruno Juárez metió una contra tremenda que Carlos Biasotti sacó en forma espectacular. Unión fue y fue. Sin pensar. Con lo que le quedaba en el banco. Con cuatro puntas y todo el corazón en la mano, pero se quedó con el grito atragantado.

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