DESAMPARADOS

El juego del error

En una noche negra, Sportivo pagó caro sus desaciertos ante Boca.
Por Redacción Diario de Cuyo 10 de octubre de 2011 - 00:00

La sensación inicial antes de analizar la derrota es que lo perdió más Desamparados que lo ganó Boca Unidos. Y no sólo por los errores en los dos primeros goles del partido, sino por cómo entró Sportivo y cómo se fue desarrollando un cotejo que dejó flotando la pregunta que todos se hacen: ¿cuál es el verdadero Desamparados? ¿El que ganó en Madryn durante la semana o éste que anoche regaló tres puntos ante un rival como Boca Unidos de Corrientes que hizo poco y se llevó todo?
El 3-0 final puede que suene exagerado en las cifras pero fue castigo a carne viva para un Desamparados que parece no haber aprendido la lección de que los errores se pagan con derrotas en la Primera B Nacional. Eso es lo preocupante.

De entrada, en los primeros 15’ Sportivo ilusionó con todo lo que generó. Se adueñó de la pelota, manejó los tiempos y si bien no tenía profundidad para lastimar a Boca, lo había arrinconado contra Sessa y parecía que era cuestión de tiempo que llegara el primer gol sanjuanino. A los 10’ Barth tuvo el primero pero su cabezazo se fue apenas desviado por encima del travesaño.

Hasta ahí, todo en orden. Con Sportivo proponiendo y Boca defendiéndose. Pero a los 17’ se desató el principio del fin. Era pelota fácil, inofensiva que tenía controlada Mauricio Del Cero, pero cuando se acercó el arquero Aguiar, el defensor le metió el pie derecho y mandó la pelota al arco ante la impotencia de todo el estadio. Fue un golpe mortal. Ese gol en contra nubló a Desamparados y nunca más fue el mismo. Boca Unidos se animó, se soltó un poco, salió del asedio y a los 36’ se encontró con otro regalito del fondo puyutano cuando Rosso, que parecía tener todo bajo control, no hizo más que servirle la pelota a Ríos para que el volante correntino pusiera el 2-0 sorpresivo pero merecido por los errores que cometió Sportivo.

En el segundo tiempo, Bonetto decidió jugar con dos puntas. Mandó a Reinoso a la cancha y lo juntó con Cavallo buscando esa profundidad que no había tenido antes con el modelo de colocar a Artura como delantero. No le sirvió demasiado el cambio porque Sportivo fue más de lo mismo. Intentos sin peso, repetidos y previsibles. Boca se cerró. Lo esperó para liquidarlo y se encontró con un plus más que fue la expulsión de Barth, que no hizo otra cosa que facilitar la tarea visitante.

Desamparados intentó con el resto anímico y futbolístico que le quedaba. No era mucho ni fue mucho tampoco para acortar distancias en el marcador. El intento desesperado de meter a Walter Cuevas faltando 15’ no dio efectos. Desamparados ya estaba liquidado y restaba nada más una puñalada más que a los 36’ Ríos hizo realidad cuando terminó una contra por la derecha para vencer a Aguiar por tercera vez en la noche.

Desamparados nunca pudo encontrarle la vuelta al partido. Lo perdió Sportivo. De eso no hay dudas y las lecciones hay que aprenderlas.

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