Ayer por la mañana iba a ser titular porque Bustos no estaba bien de su rodilla, pero finalmente el puntano jugó y Nicolás Pelaitay, el pibe sanjuanino de 20 años y nacido en el departamento 9 de Julio, fue por tercera vez al banco de suplentes sin pensar que a los 18’ del segundo tiempo Forestello lo mandó a la cancha para que el volante central, surgido de la cantera del club, cumpliera el sueño de su vida.
Entre lágrimas, cumplió el sueño de toda su vida
Su felicidad era imposible de ocultar a la salida del vestuario. Con la timidez en su rostro y la sonrisa a flor de piel contó todo lo que vivió en el día de su debut. “Forestello me llamó, me dijo que iba a entrar y que le metiera para adelante. Y realmente me sentí bien, si entré ahogado pero tranquilo porque es lo que quiero, que es jugar al fútbol y seguir aprendiendo”.
No obstante Nicolás fue más allá y contó sus sentimientos por el momento vivido. “Es el día que siempre soñé y se me cayeron una lágrimas. Estoy muy feliz por el debut y espero que ahora me salgan bien las cosas para poder seguir jugando”.
Cuando el partido terminó, Forestello fue al primer jugador que buscó, “me dio un abrazo fuerte y me felicitó”, agregó el jugador en el día de su debut.